Macri habló con Fernández pero evitó denunciar un golpe de Estado en Bolivia

El gobierno de Macri alude a una "renuncia" de Evo. En cambio, Alberto Fernández y el Frente de Todos denunció un golpe de Estado. El presidente electo y saliente hablaron por teléfono, sin llegar a un acuerdo.

Tras denunciar un golpe de Estado, a raíz de la amenaza de las Fuerzas Armadas de Bolivia para que deje su cargo, Evo Morales renunció y expuso las diferencias entre el gobierno saliente de Mauricio Macri y el entrante de Alberto Fernández. El presidente electo habló con el jefe de Estado para que intervenga ante el "quiebre institucional" en La Paz. Este último, a través de Cancillería, evitó referirse a un golpe de Estado en Bolivia.

A última hora, el ministerio que dirige Jorge Faurie "hace un llamado a todos los actores políticos y sociales bolivianos para preservar la paz social y el diálogo". Cancillería habla de la "renuncia" de Evo Morales pero evita calificarlo como golpe de Estado. El gobierno de Macri reclamó nuevas elecciones "junto con el acompañamiento de países de la región así como de organismos internacionales y observadores imparciales".

Es que Macri y su equipo suscriben al Grupo de Lima, que integran varios países de la región, que busca la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela. Este grupo de países de la región suscribía a la posición de la Organización de Estados Americanos (OEA), que este fin de semana publicó su conclusión sobre la auditoría a las elecciones del 20 de octubre en Bolivia, en las que plantearon que no se podía "validar una victoria en primera vuelta" del oficialismo. Por tanto, reclamaron nuevas elecciones. Evo Morales, quien ya había desoído un referéndum en su contra que le impedía ir por un cuarto mandato consecutivo, aceptó convocar a nuevas elecciones. Pero las Fuerzas Armadas amenazaron a Morales para que renuncie.

A pesar de esa intervención, Macri no denunció golpe de Estado. Una posición antagónica con el Frente de Todos.

Alberto Fernández metió presión a Macri, por teléfono y a través de Twitter. Tras denunciar un golpe de Estado en Bolivia y reclamar elecciones sin proscripciones, exigió en la red social: "el compromiso de la Argentina con la institucionalidad y contra cualquier forma de golpe de Estado en el continente debe ser total". Este mismo mensaje le comunicó por teléfono Fernández a Macri.

Durante la tarde hubo fuertes versiones de que Macri había ofrecido asilo a Evo Morales. "El asilo se pide, no se ofrece, y no fuimos notificados de ningún pedido de ningún tipo", comentaron cerca del canciller Jorge Faurie. En esa senda, Alberto Fernández pareció referirse al respecto. "Espero que las actuales autoridades actúen bajo ese mismo principio preservando la integridad física de quienes puedan resultar perseguidos por el golpismo y colaboren hasta el 10 de diciembre con la recuperación de la democracia en Bolivia", indicó.

La posición del Frente de Todos fue unánime. La vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, no dudó en denunciar un golpe de Estado y además lo relacionó con las protestas en Chile, luego de que el mandatario "neoliberal", Sebastián Piñera, se apoyara en las FFAA y policiales para que "repriman brutalmente". Esta es la misma línea que planteó el Grupo Puebla –un espacio que reúne a líderes progresistas de Latinoamérica y que aluden a la "Patria Grande"- durante el fin de semana.

"No hay nadie más demócrata que Morales, hoy había convocado a elecciones. Lo obligaron a renunciar. Es una renuncia forzada", denunció el fundador del Grupo Puebla, el chileno Marco Enríquez Ominami. Esta palabra es muy influyente en el armado de Alberto Fernández, en política exterior.

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