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Macri desembarcó en La Matanza y criticó a los que "quieren pelear"

En el bastión peronista respondió a la Marcha de la Resistencia K y lanzó frases con tinte electoral. La intendenta Magario quedó en primera fila y no subió al escenario

Se hizo esperar, con horas de demora porque el clima impidió el despegue del helicóptero, pero Mauricio Macri, ya como presidente, realizó su primer desembarco oficial en el populoso distrito bonarerense de La Matanza, capital provincial del PJ que resistió a la marea electoral de Cambiemos. Desde la fábrica de la gaseosa Manaos, con la intendenta peronista Verónica Magario en primera fila, no en el escenario como sí estuvo la gobernadora María Eugenia Vidal, el mandatario apuntó contra quienes están "queriendo pelear", al tiempo que les advirtió a los receptores del mensaje, sin especificarlos, que "la mayoría" del país decidió "un cambio" en las elecciones.
A días de la convocada Marcha de la Resistencia en Plaza de Mayo, el kirchnerismo se dio por aludido al reproche presidencial. Así como los gremios docentes, que convocaron un nuevo paro para el viernes, cuando Macri se quejó: "Nos cuesta entender cuando los gremios prefieren caer en paros, que lo único que hacen es afectar aún más ese compromiso de generarles herramientas a nuestros chicos para que tengan realmente acceso a un mejor futuro". La respuesta no se hizo esperar (ver aparte).
"A aquellos que sigo viendo a diario enojados, queriendo pelear, les quiero decir que pueden estar equivocados y que si la mayoría hemos decidido un cambio en democracia, es que hemos decidido un cambio para todos", recriminó el mandatario, sin nombrar, a la oposición. Y Macri agregó que "el camino es el diálogo, es sumar".
Si bien el anfitrión del acto fue el empresario Walter Canido, la encargada de recibirlo apenas aterrizó Macri en la fábrica fue la intendenta local Magario, junto a su antecesor y titular del PJ bonaerense, Fernando Espinoza. "No la dejaron subir al escenario, la frenaron de Seguridad presidencial", se quejaban ayer en La Matanza. Después de que el Jefe de Estado y Vidal se fueran, hubo un segundo evento con el doble-comando municipal para la inauguración de una ampliación que demandó u$s 12 millones.
"Bienvenidos sean el Presidente y la gobernadora, bienvenido ese deseo de trabajar en unidad con nosotros para resolver los problemas y generar mayor calidad de vida para los matanceros", celebró Magario en un comunicado. En radio Del Plata, la jefa comunal fue menos diplomática sobre su vínculo con Vidal. "Sigue siendo nulo. Desde abril que yo no la he vuelto a ver más, no hemos podido juntarnos. Le he pedido audiencia por carta, la llamo por teléfono y no me contesta", se quejó. En el cara a cara, no hubo reproche. Desde la primera fila, donde se la vio aplaudiendo, Magario escuchó la promesa de Vidal de "trabajar con todos los intendentes sin importar si son o no" del oficialista Cambiemos.
"Tenemos que demostrar que la Argentina no se termina en la General Paz", fue el llamado de Macri. "Vinimos para quedarnos en La Matanza", destacó el jefe de Estado. Minutos antes, en su discurso coincidente, Vidal había resaltado: "Son muchos años de pobreza y de abandono, donde no llegaron las cosas que hacían falta, por eso vinimos para quedarnos". "La Matanza no es del Presidente, no es mía o de la intendenta, es de sus vecinos, como la Argentina, de sus provincias, y sus vecinos, no de ningún político", destacó Vidal.
"Y así como ustedes dicen ¡Vamos Manaos!, así dice la publicidad con esos cuatro ídolos, yo digo: ¡Vamos Argentina!", cerró Macri, con ambos slogans.