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Macri copia al Obama de la crisis subprime y echa mano al motor de la obra pública

Imagen de FERNANDO GONZALEZ

por  FERNANDO GONZALEZ

Director Periodístico

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Malcorra se reunió con el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, quien agradeció el trato a Obama

Malcorra se reunió con el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, quien agradeció el trato a Obama

Allá por el 2008, cuando la crisis subprime hizo temblar a los Estados Unidos, Barack Obama recurrió a la misma herramienta que su país había utilizado para escapar de la gran depresión de 1930. El New Deal, de Franklin Delano Roosevelt, con el estado como fuerte impulsor y la obra pública como el corazón de la recuperación económica. Obama llegó a rescatar a General Motors, para evitar el colapso de ese símbolo del capitalismo estadounidense.

Si se escarba por debajo del espíritu emocional que tuvo la reunión de gabinete ampliado que ayer lideró Mauricio Macri, se podrá detectar el dato más importante. A la gobernadora María Eugenia Vidal le tocó describir las barreras burocráticas como el mayor obstáculo para la obra pública. Desarmado el cepo cambiario y extinguido el default después de 14 años, el Gobierno cree que la construcción masiva de infraestructura con impulso estatal servirá para reactivar la actividad industrial y generar empleo. Son las dos demandas más urgentes de la economía real. La otra es la baja de la inflación.

Vidal es la protagonista del envión de la obra pública porque la provincia de Buenos Aires es donde la emergencia de la infraestructura es alarmante. Pero el fenómeno se debe extender a todo el país. El Estado ausente de los últimos años precisa de nuevas rutas y autopistas; de más escuelas y hospitales; de líneas eléctricas, gasoductos, agua potable y más cloacas. Si una parte del financiamiento que la Argentina consiguió con la emisión de deuda post default va a las obras de infraestructura, sin demora y sin peajes por corrupción, el país tendrá una chance de escapar a su destino habitual de decadencia.