Finalmente, y luego de 10 meses de idas y venidas y conflictos, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, anunció que se hará cargo del subte, una decisión que informó en una conferencia de prensa esta tarde. De forma escueta, el líder del PRO acompañó el anuncio con una serie de críticas al Gobierno y condicionó cualquier definición sobre tarifas y salarios de los trabajadores del servicio al tratamiento de una ley marco que enviará a la Legislatura, sobre la cual no adelantó detalles, pero respecto de la cual advirtió, en dos oportunidades, que en ese cuerpo su fuerza no cuenta con mayoría.
“A pesar de que seguramente esta decisión tenga costos políticos, he decidido que debemos iniciar el proceso de volver a hacernos cargo de la operación del subte para lo cual en los próximos días estaré enviando una ley a la Legislatura”, dijo Macri en rueda de prensa.
En enero pasado, el Gobierno porteño firmó con el Ejecutivo nacional un acta para el traspaso del servicio, propiedad del Estado nacional y entregado en concesión a una empresa privada, a la órbita de la ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, debido a la negativa del Gobierno nacional a traspasar también recursos para subsidiar el servicio, el Ejecutivo de Macri desconoció luego el acta firmada, lo que derivó en un serio conflicto, que se profundizó en agosto con una dura huelga de los trabajadores del subterráneo.
Macro afirmó que el subte, que a diario es utilizado por cerca de un millón de personas, “funciona mal” por “las malas políticas de transporte” del Gobierno.
Macri dijo que encargó una auditoría del subterráneo de Buenos Aires al metro de Barcelona, cuyos profesionales trabajaron “en silencio” y cuyos resultados “confirman que el proceso de deterioro del subte es creciente y se ha acelerado en los últimos meses”.
La auditoría pone el foco en el mal estado de algunas vías, especialmente en la línea A, “cuyo equipamiento está a punto de cumplir cien años y es el equipo más antiguo en funcionamiento en el mundo”.
Macri dijo que la auditoría hecha por personal del subte de Barcelona marca que “el servicio está en situación critica”, con “equipos obsoletos que se transforman en peligrosos” y “problemas de vías, de comunicación y de señalización” por falta de inversión por parte del Gobierno nacional.
“El Gobierno nacional no tiene ningún interés en dialogar, en negociar. A ellos les importa más hacer política que ocuparse de cómo viajan estas millones de personas que viven en el área metropolitana”, señaló Macri.
Macri dijo que llegó a la conclusión de que, si no se hace cargo de la operación del subte, “aún en estas condiciones, todo lo que va a venir a futuro va a ser peor para la gente”.
Los motivos
Como adelantó El Cronista el 19 de octubre pasado, el jefe de Gobierno porteño concluyó que la Casa Rosada no dará marcha atrás en la pelea y que el costo político de arrancar el año electoral 2013 con un servicio paralizado por falta de fondos le caería a él como un rayo. Es por eso que un equipo encabezado por el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), Juan Pablo Piccardo, y el subsecretario de transporte, Guillermo Dietrich, ya trabaja en varias alternativas para compensar los subsidios de 30 millones de pesos mensuales que dejará de aportar la Nación a partir de enero próximo, y que contemplaría subas en el boleto, en los peajes y la creación de un impuesto a los combustibles.
El líder del PRO pensaba demorar la decisión hasta fin de año. Pero la inundación que provocó el temporal el viernes en Belgrano —la segunda de la semana tras la tormenta del lunes— complicó la estrategia del equipo de comunicación: un sondeo telefónico encargado al día siguiente del cacerolazo para medir la imagen del jefe de Gobierno reflejó la bronca de los porteños contra su gestión. Se sumó además el traspié con la inoportuna foto tomada el miércoles junto a los integrantes del grupo Kiss, en medio del apagón y el conflicto por la basura que afectó a la Ciudad. Es por eso que el jefe comunal decidió mostrarse en acción cuanto antes. Hace unos días había ordenado a sus legisladores iniciar la redacción de una ley que materialice la transferencia de la red a la Ciudad. La sanción podría darse en una sesión especial que preparan para el jueves 27 de diciembre.
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