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Los trabajadores mecánicos no montarán piezas que sustituyan la industrial local

Lo declaró el sindicato Smata, y a la vez denunció una reducción del contenido nacional en la fabricación de vehículos.

Se anunció en el Congreso Nacional de Delegados del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata)

Se anunció en el Congreso Nacional de Delegados del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata)

El Congreso Nacional de Delegados del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), liderado por Ricardo Pignanelli, declaró que no trabajarán con partes importadas que sustituyan a las nacionales. A la vez, se denunció que se está priorizando la importación y al sector externo en vez de a la producción, y se alertó sobre la precarización del trabajo.  

Durante las deliberaciones de la que participaron más de 2.000 delegados porteños, bonaerenses, y de seccionales del interior del país, en el Polideportivo que posee Smata en la localidad de Cañuelas, se aprobó hoy un documento que proclama “no montar en las fábricas terminales ninguna pieza importada que a partir de la fecha haya sustituido a una nacional”.

“Lamentablemente -dice el texto- vemos con preocupación cómo los empresarios intentan cambiar las reglas de juego que traccionaron el crecimiento durante casi 10 años, no sólo en las terminales, sino en toda su cadena de valor, que en la actualidad cuenta con no menos de un millón y medio de puestos de trabajo”, y “muestra de ello es que hasta 2014, el contenido nacional de los vehículos llegó casi hasta el 35% y hoy no superamos el 20%”.

Luego, el documento alarma sobre “permanentes presiones de las corporaciones para el ingreso de autopartes extranjeras y la reducción de los aranceles a las unidades importadas y a la exportación”.

Asegura que se quiere volver a priorizar el mercado externo por sobre el interno, al aplicar “promociones de hasta un 40% en la venta de unidades brasileras y al aumento de precios de las unidades nacionales”.

La declaración también advierte por “los permanentes embates de precarizar el trabajo a través de la tercerización de las fuentes laborales”.

Seguidamente, el texto destaca que “hoy el negocio es la importación y no la producción” y ese es un “negocio que puede dejar sin sustento a miles de compatriotas, sumiéndolos, nuevamente, en el flagelo de la desocupación” y denuncia que se busca “volver a tener mano de obra barata y flexibilización de hecho”.

Después de reclamar “seguridad jurídica para los trabajadores mecánicos”, "la misma que reclamaban las empresas para invertir, y que hoy desconocen, o buscan vacíos jurídicos para especular y desabastecernos en pos de un mejor negocio sin contenido social”.

Se anunció también que enviaron al Congreso “una ley de autopartismo al que obligue a las terminales al desarrollo de piezas nacionales” y se anticipó que Smata tiene en estudio y preparación otro proyecto de ley que impida que las marcas que retiren su producción el país no puedan comercializar sus productos en el mercado interno por 10 años.