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Sorpresa: los hijos de Báez y Máximo Kirchner compartieron vuelo a Buenos Aires

Los primeros fueron citados a declarar entre el 4 y 11 de julio, por el juez Sebastián Casanello. “No sabía que viajaba con ellos”, aseguró al bajar del avión el diputado nacional.

Sorpresa: los hijos de Báez y Máximo Kirchner compartieron vuelo a Buenos Aires

Aunque están citados para prestar declaración indagatoria ante la Justicia entre el 4 y el 11 de julio, tres de los cuatro hijos del empresario Lázaro Báez, preso desde abril en la cárcel de Ezeiza, tomaron esta madrugada en Río Gallegos un vuelo rumbo a la ciudad de Buenos Aires, que arribó alrededor de las 5 de la mañana.

Sorpresivamente el mismo vuelo fue abordado por Máximo Kirchner, quien acompañado por el diputado provincial Matías Bezi, se excusó de hacer declaraciones: “Respetá mi silencio”, contestó ante la requisitoria de Télam.

 

Luego, accedió a algunas palabras. "No sabía que viajaba con ellos", dijo Máximo sobre la coincidencia. El hijo de Cristina y Néstor Kirchner fumaba un cigarrillo en la puerta del aeropuerto, mientras que los Báez se ubicaron en un salón reservado.

Al contingente Báez se les unirá en Buenos Aires el otro de los hermanos, Leandro, el menor de los varones, sospechado como una pieza clave en el engranaje de la llamada ruta del dinero K, además de haber sido el comprador de varias de las estancias que se le adjudican a su padre Lázaro en la provincia de Santa Cruz.

En cualquier caso, los cuatro hermanos Báez (Martín, Luciana, Leandro y Melina) deberán comparecer ante el juez Sebastián Casanello para dar explicaciones sobre su condición de beneficiarios de una media docena de cuentas bancarias en Ginebra, llegando incluso una de ellas a manejar 25 millones de dólares. Por esta razón, se pidió la detención.

Por su parte, la defensa de Báez pidió que suspendiera la citación de los hermanos Báez (quienes según confesó su padre la semana pasada, buscando probar su inocencia, “sólo saben el cincuenta por ciento” de lo que pasó) por entender que no hay pruebas para acreditarles la titularidad de cuentas en el extranjero.

También pidió que no citara a sus hijos hasta tanto la Cámara no expidiera sobre la recusación a Casanello por ellos solicitada. 

“No tenemos miedo”, dijo escueto Martín Báez a la agencia Télam y a otros medios de prensa que ocuparon posiciones en el aeropuerto de Río Gallegos, adonde los hijos del empresario preso por corrupción llegaron con más antelación de la que exigía la hora del vuelo. “Ojalá”, respondió a secas Luciana quien viaja a este capital acompañada de su marido Jorge Müller, al ser consultada sobre la posibilidad de ver a su padre.

El de los Báez fue un embarque que transcurrió en un clima de tensión, dada la reticencia de los hermanos a tener contacto con el periodismo; protagonizándose algunas escenas que tuvieron como actores centrales a los guardaespaldas que custodiaban a los hijos del dueño de Austral Construcciones.