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Lógica pura en la primera aventura judicial de Cristina

Lógica pura en la primera aventura judicial de Cristina

Llegó a las 9.47. Ingresó por la escalera trasera de Comodoro Py, subió al cuarto piso y se dirigió, escrito en mano, al juzgado de Claudio Bonadio, a quien recusó. Lógica pura. Así podría definirse la estrategia de Cristina Fernández de Kirchner en lo que, se presume, será su primera aventura judicial de varias que le consumirá 2016.

La acusación contra la ex presidenta por presunto fraude al Banco Central en la causa que investiga las operaciones de dólar futuro realizadas durante el último trimestre del año pasado es, por así decirlo, la más liviana de todas las que recaen sobre su figura. En el kirchnerismo están convencidos de que es fácil desvincular a la exmandataria del caso, por el sólo hecho de entender al BCRA como una entidad autárquica.

No obstante, saben que mientras Bonadio sea el juez de la causa, el procesamiento es apenas cuestión de tiempo y que para que Cristina sea declarada inocente tendrá que esperar a un fallo de un tribunal oral y federal en un juicio. Puede llevar años de constante caminar por Comodoro Py, exposición extrema y el consiguiente deterioro de la imagen de CFK.

Por eso es entendible la recusación al juez, que viene de ser sostenido “a medias” por la Cámara Federal ante un planteo del ex funcionario del BCRA Pedro Biscay, pero que posiblemente no resista un embate de la ex presidenta, que a través de su sobrina Romina Mercado ya logró que lo separaran de la causa Hotesur por presunta parcialidad y prejuzgamiento.

En esa línea, más allá de cómo continúe el expediente dólar futuro, la preocupación de Cristina y sus abogados dista bastante de esa causa. La alarma la encienden las notorias irregularidades de empresarios amigos como Lázaro Báez, detenido, que la llevaron a estar imputada en esa causa, los problemas de papeles propios en la citada Hotesur, en el caso paralelo abierto por la sociedad Los Sauces, los dolores de cabeza que le puedan traer en el futuro causas como las que investigan los aportes de la campaña presidencial 2007 o los problemas que puedan ir sumando a lo largo del año los alumnos más revoltosos en Tribunales, como Amado Boudou, Julio De Vido, o Ricardo Jaime, el otro preso del grupo.