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VIERNES 19/04/2019

Lifschitz: "Este modelo no logró ninguno de los objetivos que se propuso"

Crítico con Macri, el gobernador de Santa Fe pasó por IDEA y dialogó con El Cronista sobre el presupuesto, la suba de la inflación y otras variables de la economía. Además, habló de 2019 y de las chances de un espacio alternativo a Cambiemos y el PJ. 

Con la excepción de la bonaerense María Eugenia Vidal, que abrió el Coloquio el jueves, Miguel Ángel Lifschitz fue el único gobernador que ha viajado a Mar del Plata para ser parte de IDEA. Le costó, por la niebla, llegar a destino, pero lo hizo tras un tramo en auto desde Tandil. En una mesa del bar del hotel Sheraton, café de por medio, el mandatario de Santa Fe, dialogó con El Cronista sobre la situación provincial, la coyuntura nacional, el proyecto de presupuesto que se discutirá en el Congreso, e incluso, de las elecciones 2019.

¿Qué expectativas tiene de la discusión que se viene en el Congreso sobre el presupuesto 2019?

Nosotros tenemos muchas objeciones respecto del presupuesto que ha planteado el Gobierno nacional, como las tiene también casi todo el arco opositor, con matices y variantes. No es un presupuesto común como el de cualquier año. Este, en particular, tiene cuestiones tributarias que van a tener vigencia por años sucesivos, condicionantes, que van a generar un corsé no sólo para este propio Gobierno, sino para el siguiente, sea del partido que sea.

Hay que tener una discusión muy profunda sobre el presupuesto, el debate que plantea el Gobierno con la intención de condicionar a los legisladores no es el mejor camino.

¿Qué diferencias plantearon?

Hemos objetado varios puntos. Uno, sobre todo, que tiene que ver mucho con Santa Fe y es la intención de grabar con Ganancias a cooperativas y mutuales que se dedican a actividades de crédito y seguros, un universo pequeño, pero una vez que se traspasa ese límite se habilitaría para que se extienda al resto de las cooperativas y mutuales, que son por definición entidades sin fines de lucro y que no pueden estar gravadas por ese impuesto. Tampoco consentimos la eliminación del Fondo Federal Solidario. No es justo que Santa Fe tenga que aportar $ 90.000 millones al Tesoro nacional, ni lógico que no recibamos a cambio nada, ni siquiera para mantener los caminos rurales y las rutas por donde transitan esas cargas cuyos camiones nos destruyen las rutas.

La inflación de septiembre fue 6,5%, más que la anual de muchos países. ¿El Gobierno puede bajarla en el corto plazo?

Ya estamos quintos a nivel mundial entre los países de más alta inflación. Yo creo que este modelo económico está mostrando que no ha logrado ninguno los resultados que se propuso, no porque haya un cuestionamiento ideológico desde la oposición, que también podríamos hacerlo, sino porque la realidad es contundente. Los indicadores económicos de los últimos tres años, no de seis meses, muestran que los objetivos no se han cumplido: ni la baja de la inflación, si se consiguió un crecimiento sostenido, ni hubo un proceso de inversiones que potenciaran la actividad económica. Las tasas son siderales y los índices sociales y de empleo, dan todos para atrás. La realidad está indicando que hay que buscar alternativas a este plan ortodoxo, monetarista, de reducción del déficit que está ahogando a la economía.

Miguel Lifschitz resiste

¿Cree que hay una estrategia del Gobierno para resolver esto?

Esto no se plantea más allá de un anhelo, una buena intuición, no hay ninguna expectativa política. Estamos esperanzados de que haya buen clima, una buena cosecha, de que la potencia del campo, que es real, sirva para volver a recuperar la actividad económica, y no sé si eso va a alcanzar.

¿Coincide en la búsqueda del Gobierno por reducir el déficit?

Creo que es una meta de sentido común. Todos sabemos que es así en la vida personal, de un país y de una empresa. El tema es cuál es el camino que elegimos para llegar. Proponerse reducir de manera brutal el gasto público de un año al otro no es la mejor forma, creo.

Se impulsa una posible alianza electoral para 2019, que integra usted, con Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín. ¿Qué expectativas tiene?

Desde el punto de vista electoral, creo que hay dos proyectos. Que uno ha sido hegemónico hasta fines del año pasado, o ha pretendido serlo, y otro tuvo hegemonía en 25 de los últimos 35 años, como el peronismo. Pero ambos están en crisis: el peronismo porque tiene una crisis de liderazgo, sin que aparezca un proyecto alternativo. Por otro lado está el proyecto político de Cambiemos que, rápidamente, mucho antes de lo que se pensaba, ha demostrado su incapacidad para resolver los problemas del país. Aunque tiene mucho hilo en el carretel y puede recuperarse, pero eso va a depender de que le acierte con la economía, y de la destreza política del Presidente y su equipo para sortear este tiempo de dificultades, En el medio de esas dos personalidades políticas se abre un espacio cada vez más amplio para otras propuestas. Hoy no tiene un liderazgo claro, pero puede contener, además de Stolbizer o Alfonsín, a muchos otros radicales o peronistas, o gente del PRO que siente que no ha cumplido con los objetivos que se prometieron.

¿Puede jugar un rol allí Elisa Carrió, en este contexto de críticas hacia el Gobierno?

No sé, no hago nombres. De Carrió rescato, más allá de que no comparto muchas de sus miradas políticas, su coherencia en las denuncias de los fenómenos de corrupción en la argentina, durante el kirchnerismo y también ahora en esta etapa de un gobierno que integra.

¿Y en ese nuevo espacio puede ser Lifschitz candidato a Presidente?

Creo que ponerle nombres propios a cualquier proyecto alternativo es volver a recrear los problemas y limitaciones de los proyectos anteriores, construidos sobre una base de una persona, de una figura. Hay que encontrar un espacio de construcción más colectivo, que tiene que encarnarse luego en un binomio. Pero no arrancaría por elegir un binomio, sino por construir un consenso sobre algunas ideas, valores fundamentales que nos despeguen del pasado y nos permitan transitar un camino. Creo que muchos del peronismo pueden formar parte de una alternativa, pero en la medida que sean autocríticos de los ‘90 y de la última década.

¿Le hubiera gustado reformar la Constitución y poder aspirar a otro mandato?

Me hubiera gustado muchísimo reformar la Constitución, aunque fuera sin reelección. No era un condicionante. Lamentablemente eso no se pudo, pero se discutió el tema por primera vez en la Legislatura, en el próximo período va a salir. Me hubiera encantado otro período, porque en realidad son tres años de mandato, ya que en febrero o marzo estamos presentando las listas para el año electoral. Es muy corto, quedan muchas cosas en el camino por hacer.

De la corrupción, y del rol de los empresarios y la clase política. ¿Qué opina?

La corrupción es un problema gravísimo en Argentina, sistémico, en el kirchnerismo fue más brutal, no tan disimulado como en otros períodos, pero está instalado en todos los sectores, a mayor o menor escala.

El Gobierno dice que a la Justicia se le sacó la venda de los ojos. ¿Cree que es independiente?

No lo creo. Ni antes ni ahora fue independiente, siempre hay presiones. La mayoría de los jueces han sido designados políticamente. De todas formas, es la Justicia que tenemos, mejor tener alguna que ninguna. Lo importante es que las causas avancen con respeto de las garantías, de los derechos, sin que se conviertan en una vendetta política.

Comentarios1
Marcelo Granados
Marcelo Granados 19/10/2018 12:21:32

Primero par� el narco en Santa fe y despu�s habl�...objetivos

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