Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Las dos CTA meten más presión a la CGT para que anuncie la huelga

Yasky y Micheli anunciaron una medida para el 30 de marzo, pero admitieron que la levantarán si se confirma la protesta cegetista. El paro se haría sin movilización

Las dos CTA meten más presión a la CGT para que anuncie la huelga

La dos vertientes de la CTA, que responden a Hugo Yasky y Pablo Micheli, anunciaron ayer la convocatoria a un paro general para el próximo 30 de marzo en reclamo por los despidos, la libre negociación paritaria y contra la política económica de la administración de Mauricio Macri. Esa decisión fue, en los hechos, un nuevo ejercicio de presión para que finalmente mañana la conducción de la CGT ejecute su promesa de llamar a una huelga general. El consenso cegetista está encaminado a que la medida de fuerza se concrete el jueves 6 de abril, como anticipó este diario la semana pasada.


Una muestra palpable del objetivo central del anuncio de Yasky y Micheli quedó en evidencia a partir del reconocimiento de las dos entidades de que suspenderán su protesta del 30 y se sumarán al paro de la CGT una vez que el triunvirato que integran Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña oficialicen la fecha de la medida. "Esto tiene que ver con sostener la convocatoria al paro general, en caso de que la CGT no lo convoque. Pero si la CGT convoca vamos a unificar", admitió ayer Yasky luego de encabezar el plenario nacional conjunto de secretarios generales y delegados de las dos CTA en la sede del polideportivo de la Universidad Tecnológica de Avellaneda.

En la misma sintonía, Micheli remarcó que "el puente de diálogo con la CGT no está roto", por lo que se mostró optimista respecto de la alternativa de una medida de fuerza conjunta. Y apuntó: "Podemos consensuar, hay que hacer el esfuerzo".

En tanto, los principales sectores cegetistas continuaron ayer intercambiando opiniones de cara a la reunión del consejo directivo de mañana en el que definirán la fecha del primer paro general contra la administración macrista. Para hoy, además, está prevista una reunión de la denominada "mesa chica" para coordinar los aspectos centrales del anuncio, que además de la fecha del paro (el consenso general es que se realice el 6 de abril) establecerá que la huelga no incluirá movilización a Plaza de Mayo, como motorizaban desde algunos sectores de la central.

Desde la entidad, por otra parte, volvieron a cuestionar al Gobierno por la falta de respuestas a los principales reclamos expresados en la multitudinaria movilización de la semana pasada y rechazaron que la ronda de diálogo abierta por la Casa Rosada con los gremios industriales vaya a neutralizar el apoyo al paro general.

"Hay demasiado malestar y las respuestas son todo lo contrario a lo que se está pidiendo. A esta altura no hay marcha atrás posible", indicó un referente de la cúpula cegetista.

En cambio, en el Ejecutivo insistieron en repudiar la actitud sindical. "Me llama la atención que nos apoyaron en las malas y ahora cuando toda las variables macroeconómicas muestran que estamos saliendo de lo peor, empiezan los paros y las manifestaciones, y esto es obvio que hace pensar que está teñido de un adelantamiento del año electoral", acusó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.