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Las diferencias de estilo y de fondo no resistieron el nuevo orden interno

Melconian cumplía con todos los pedidos que le llegaban desde la Casa Rosada, pero los roces frecuentes con Peña, Quintana y Lopetegui tuvieron más peso que su gestión en el banco

El Gobierno elogió la "pasión" y el "profesionalismo" que puso Melconian

El Gobierno elogió la

El martes a la noche Carlos Melconian, ahora ex presidente del Banco Nación, recibió un llamado que le confirmaba la reunión de todos los miércoles con el presidente Mauricio Macri en Olivos pero que le anticipaba que iba a ser la última en ese cargo.

Así, a poco más de un un año de haber asumido al frente del de la entidad que cumplió 125 años el economista que fue la cara visible de Cambiemos en campaña y a quien todos señalaban como ministro una vez que Mauricio Macri ganara las elecciones, no sólo que nunca llegó al Palacio de Hacienda sino que su pensamiento y personalidad le fueron generando internas que lo depositaron en un callejón sin salida.

La relación del economista con Marcos Peña, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, el tridente que el propio presidente de la Nación señaló como sus "ojos e inteligencia" en la última reunión de Gabinete ampliado, fue determinante para que, a pesar de su estrecha relación con Macri, Melconian esté pensando en sus vacaciones y en volver a su consultora.

Fuentes cercanas a la discusión explicaron a El Cronista que la explicación oficial que esgrimió el vicejefe de Gabinete Mario Quintana fue "homogeneizar el equipo". Otros entienden que el poco "ruido" que generó la salida de Prat- Gay empujó la decisión de despedir al "último" díscolo que no jugaban en equipo, algo imperdonable hasta los picados en Olivos.

Los roces con Jefatura de Gabinete tenían que ver más con las formas que con el fondo. Melconian no se negaba a cumplir con los pedidos del Ejecutivo. Sin embargo, a Peña, Quintana y Lopetegui no les caía bien el estilo ni muchos de los comentarios con los que defendía sus posiciones. De hecho, la gestión del Nación no fue objetada. El comunicado final reconoce que la entidad fue manejada con "éxito" y "profesionalismo".

Además, Melconian tampoco logró un buen entendimiento con Alfonso Prat-Gay y Federico Sturzenegger, con quienes formaba la pata económica. Criticaba el "gradualismo" del segundo y lanzó una línea de créditos hipotecarios que competía directamente con los ligados a las UVAs del BCRA del tercero.

En este equipo conformado por un "desarrollista, un liberal y un monetarista", el último es el sobreviviente que, desde de Davos, se reconforta en haber aplacado su apetito por alcanzar el cargo que inauguró en 1854 Mariano Fragueiro y que hoy ocupa Nicolás Dujovne.

Pero, a pesar de la interna entre ajuste y gradualismo, Melconian y Prat-Gay compartían la visión que en Jefatura de Gabinete tenían de ellos: dos outsider que no se cuadraban frente al tan mentado equipo.
Melconian se fue, y Javier González Fraga deberá ahora definir qué hacer con el equipo que nombró en el banco (al que le pidió que continúe) y en los directorios de las empresas vinculadas, cargos que tradicionalmente ocupaban los mismos directores del Nación. Marcelo Blanco está en Fideicomisos; Alejandro Nigro y Alejandro Caballero en Servicios (empresa q maneja el SUBE) y Juan Sarkis en Seguros. Toda gente de confianza del presidente saliente.

Pero al hombre que en la mesa más televisada de la Argentina aseguraba que no iba a traer sus ahorros y que frente a los empresarios mostraba los datos de las crisis que atravesó el país, no solo le costaba homogeneizar su discurso con el resto del gobierno, sino que no tenía problema en que cada tanto apareciera su perfil "díscolo".

Primero fue internamente, oponiéndose a la forma de apertura del cepo y al gradualismo de las tarifas. Pero después comenzó a hacerlo en público.

Así fue que en la conferencia anual de FIEL en septiembre pasado criticó la política de endeudamiento del Gobierno. Y en la 22 Conferencia Industrial organizada por la UIA afirmó que "si te pasas de rosca" con la deuda "termina teniendo razón Lavagna", citando a el ex ministro de Economía que pronosticaba una crisis por un exceso de endeudamiento.