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Las constructoras ya piensan en las rutas y las cárceles para el PPP

Las constructoras ya piensan en las rutas y las cárceles para el PPP

La aprobación del programa de Participación Público-Privada (PPP) significa un problema menos para el ya alicaído sector de la construcción. La norma que finalmente aprobó el Senado es clave para el sector privado y para el gobierno nacional que desde que asumió señala a la obra pública como el pilar fundamental de una reactivación que aún no llega.


La ley habilita las asociaciones entre empresas privadas y el Estado para la realización de obras de infraestructura, vivienda, servicios, inversión productiva e investigación aplicada, con la premisa reclamada por la CGT y los industriales de que el 33% de los bienes y servicios de los contratos bajo este régimen deberán ser de origen nacional.


En el sector privado esperaban la norma como agua en el desierto y, según explicó a El Cronista el número uno de una de las constructoras más importantes del país, las compañías van a apuntar en un principio a algunos sectores claves. "Para el próximo año seguramente vamos a tener licitaciones bajo este modelo en concesionarios viales, algunos proyectos de generación eléctrica y algunas cárceles", aseguraba.


"Esos serán las primeros sectores, pero seguramente habrá más. Nosotros nos vamos a tener que acostumbrarnos a este sistema como ya sucede en otros países y armar modelos de financiaciones", agregó.
La norma que nació de Ejecutivo nacional era un pedido del sector privado que esta pidiendo una herramienta para reactivar al sector que, entre el freno consecuencia de la readecuación de precios de las obras públicas que estaban licitadas del gobierno anterior y las pocas que se llevaron adelante durante este año, no logra encontrar un salvavidas que lo mantenga a flote.


Consultados si las compañías locales están preparadas para este nuevo modelo de asociación público-privada, una fuente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) aseguró que "estamos preparados, pero sí vamos a tener que entender un poco más el sistema".


La estimación del Gobierno es que una vez que empiece a aplicarse el Presupuesto 2017 donde figuran muchas obras bajo este modelo se podrá conseguir u$s 40.000 millones para reactivar un sector de mucho peso en la economía nacional por la rápida incidencia que tiene en el mercado laboral.


La aprobación llega justo en medio de un crecimiento de las críticas del titular de la Uocra, Gerardo Martínez, quien aseguró ayer en una radio porteña que "por falta de gestión y de decisión política no se recuperó la industria, no se han recuperado las viviendas paralizadas ni los puestos de trabajo que se perdieron".


El líder de la Uocra, que ya había señalado la inactividad de las constructoras al afirmar que "el 60% de la construcción son obras del sector privado", sostuvo que son 85.000 los obreros despedidos en la construcción en lo que va del año: "Son 60.000 (despidos) directos que afectan a viviendas y obras pequeñas, y debe haber unos 25.000 entre emprendedores y monotributistas que están directamente afectados como parte de la cadena de la industria de la construcción".