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La visita de Obama y la ineficiencia policial hicieron de la Ciudad un caos

No fueron suficiente los anuncios del los cortes de calles y avenidas programados por la visita de Barak Obama. Tampoco la poca colaboración e información que brindaban la mayoría de los policías que custodiaban las vallas con que se impedía el paso de vehículos por las zonas donde pasó, o se esperaba que pasara, el presidente de Estados Unidos, o su familia, o alguna de las 800 personas de su comitiva. Desde las 8:00, circular por la Ciudad de Buenos Aires fue un verdadero caos. Lo fue para todos quienes intentaron llegar desde el sur y el norte al Centro en auto, quienes en cada intento de esquivar un corte se encontraban con otro. Los conductores consultaban a los policías por dónde seguir ante el vallado, y las indicaciones le sumaban 40 cuadras al recorrido.
Los problemas comenzaron en la zona del centro porteño y en torno a la embajada de Estados Unidos, en Palermo, y al Parque de la Memoria, en Núñez.
La restricción al tránsito fue total (sin aviso y en hora pico) sobre la avenida Del Libertador, entre Dorrego y Sarmiento. Además se cerraron las calles Colombia y Kennedy, y se valló Figueroa Alcorta, entre Bulnes y La Pampa, y en las calles Juez Tedín, Chonino, ambas manos de la avenida Casares y su prolongación en la avenidas Bullrich y Dorrego.
Contradicciones se dieron en los alrededores de La Rural, donde la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham) reunió a empresarios, emprendedores y funcionarios de ambos países para debatir. Allí, los controles para ingresar se hicieron más flexibles dado que Obama no estaría presente. Bastó con decir que se iba al evento para que la seguridad abriera el paso.
Pero además de para los conductores, el día fue un caos también el día para quien padeció desde temprano la muchedumbre que intentaba viajar en los subtes, que no terminaban su ruta (pasó en la A, B, D y E), y aunque esa dificultad fue advertida, no se previó que una vez en la superficie era imposible conseguir un taxi o subirse a un colectivo por los obligados cambios de recorridos.
El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, lo advirtió a las 8:40. Publicó en Twitter una foto en su bicicleta junto a un oportuno mensaje: "la mejor forma de moverse hoy en la ciudad: en bici!". Ya habían tenido esa idea muchos que llegaron al centro en bicicleta y en moto.
Los vehículos no puedieron circular entre Paseo Colón, Alem, parte de Eduardo Madero y las calles Lavalle, Florida y Perú, y Alsina.
Para sumar caos a la ineficiencia en la organización, una marcha en contra de Obama, en Av. Santa Fe y Malabia, cerraba el día con quema de banderas estadounidenses, complicando la vuelta a casa.
Hoy continuarán los cortes, hasta que Obama viaje a Bariloche.
Caos fue la palabra que más se escuchó ayer entre los porteños. Y a la vez, todos tuvieron una excusa para llegar tarde al trabajo.