Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

La soja se disparó otro 4% y cerró arriba de u$s 420, el mayor nivel en 23 meses

Las alzas se dieron de la mano de preocupaciones por una menor oferta sudamericana. En Rosario, la soja superó u$s 300. La suba en un aliciente a la economía local

La soja hilvanó ayer en Chicago su segunda rueda consecutiva en alza y lo hizo con un ascenso explosivo: 4%, o u$s 16 la tonelada, para terminar la jornada por encima de u$s 420 la tonelada para la posición más activa, julio 16.
De esta manera, la soja tocó un nuevo máximo en 23 meses: no tocaba ese valor desde el 7 de julio de 2014.
La nueva mejora no se apuntaló esta vez en el comportamiento externo (dólar o petróleo) sino que estuvo relacionado con los fundamentals del mercado agrícola. En ese marco, el recorte en torno a 4/5 millones de toneladas en la cosecha argentina, tras el prolongado temporal de abril, le queda "corto" al mercado, donde se especula que la cosecha final estaría en 52 millones, eso es 8 millones de toneladas menos que lo estimado al inicio de la campaña.
A eso se suma el alza de 23% en las ventas de poroto sin procesar de Brasil en los primeros cinco meses del año, en la comparación interanual. Ambos elementos configuran un alerta para el mercado respecto a que la demanda se vuelque más sobre los ya ajustados stocks norteamericanos de la oleaginosa, para suplir lo que no encuentren en América del sur.
"No es que falte soja, pero no hay la que se esperaba, y los fondos siguen cubriendo posiciones ante perspectivas de que la demanda sobre la soja estadounidense deje más bajo de lo esperado los stocks finales", comentó un analista. Por eso, las mayores alzas se concentran en las posiciones más cercanas.
A esa situación se suman los pronósticos climáticos de que los estados del medio oeste estadounidense pueden verse afectados por una sequía hacia fin de mes y principios de julio, en medio de una ventana crítica para los cultivos de soja que se cosecharán y estarán disponibles a partir de septiembre próximo.
Así la oleaginosa lleva ganado 28% desde principios de abril, cuando recién arrancaba la cosecha argentina y nada hacía prever que 20 días de lluvia casi ininterrumpida paralizaran la cosecha y el ciclo comercial, además de los daños en volumen productivo y en calidad de los granos.
La mejora de la soja viene motorizada también por su subproducto estrella: la harina, la principal commodity de exportación argentina. Si bien no marcó nuevo récord, el contrato de harina de soja escaló ayer 4,8% y acumula un alza de casi 60% desde el pasado 26 de febrero, cuando marcó un mínimo de contrato.
A diferencia del miércoles, ayer la escalada externa impulsó los negocios locales, que desde temprano se movieron por encima del cierre previo.
Así las fábricas del complejo sojero de Rosario pagaron hasta $ 4200 la tonelada de soja inmediata. Medido en dólares, la mejora fue de 2,54%, lo que posicionó a la oleaginosa arriba de u$s 302 la tonelada.
Los precios con entrega diferida para septiembre llegaron a u$s 298 la tonelada, mientras noviembre alcanzó u$s 301 la tonelada. Según expuso la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), con la mejora de precios, se intercambiaron más de 50.000 toneladas.