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La reducción de subsidios y los tarifazos se definen en el universo incierto de la Corte

Imagen de FERNANDO GONZALEZ

por  FERNANDO GONZALEZ

Director Periodístico

 

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La reducción de los subsidios energéticos y el consecuente aumento de las tarifas de gas y electricidad tienen un obstáculo cada vez más complejo en la telaraña judicial que ha construído el kirchnerismo. Ayer fue el turno de una jueza de primera de instancia de San Martín, integrante del grupo K Justicia Legítima, que frenó las subas de la energía eléctrica en todo el país. Algo parecido había sucedido con el gas: un recurso planteado por ciudadanos cercanos a la administración anterior que luego prosperaron en juzgados con la misma simpatía política. Claro que a este entramado han ayudado, y mucho, algunos errores groseros en la planificación del esquema tarifario que diseñó la gestión macrista.

El Gobierno, incluso, debió ponerle un tope algo más razonable del 400% a las subas de los servicios públicos para no generar una avalancha de fallos judiciales adversos. Pero el escenario de estas horas ha llevado al presidente, Mauricio Macri, a depositar sus expectativas en la decisión final que debe tomar la Corte Suprema. "Todo va a terminar en la Corte", era anoche la frase preferida de los funcionarios, aunque no están seguros que el resultado en esa instancia crucial los favorezca.

Recién terminada la feria judicial, Ricardo Lorenzetti y el resto de los miembros de la Corte saben que tienen en sus manos otra brasa caliente entre las necesidades políticas del Gobierno y el rechazo social que acusan los aumentos. Cuesta determinar de qué modo podrían encontrar algo parecido a un fallo salomónico que considere la necesidad de ponerle fin a un desequilibrio económico heredado en medio de las urgencias que padecen muchos argentinos en tiempos de emergencia.