Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

"La provincia no tiene proyectado pagar un bono de fin de año"

Destacó que Buenos Aires pasó "de la emergencia a la estabilidad", dijo que falta para tener precios con "velocidad crucero" y que puede volver a emitir deuda

Viajó a Mar del Plata para acompañar a la gobernadora María Eugenia Vidal durante su presencia en el 52º Coloquio de IDEA, el viernes pasado. Con los números más ordenados, el Presupuesto 2017 enviado a la Legislatura y mejores perspectivas para el año próximo, el ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, se mostró relajado por los pasillos del hotel Sheraton de esta ciudad y accedió a una entrevista con El Cronista, en la que además de repasar todos los ejes que hacen a su gestión, adelantó que no tiene previsto pagar un bono de fin de año; que tienen en carpeta una nueva emisión de deuda antes de fin de diciembre y que están abiertos a acudir a todas las herramientas que sean necesarias para poder negociar paritarias 2017 en línea con las proyecciones macroeconómicas oficiales.
–¿Cómo cierran este año los números de la provincia y qué proyecciones tiene para el que viene?
–Los números están mejor, más ordenados. Pasamos de la emergencia a la previsibilidad; de no saber si pagábamos los salarios a tener ya los fondos para los próximos 180 días a los fines de evitar contratiempos. Estamos al día con los sueldos, proveedores y municipios y tenemos una proyección de caja para que no haya angustia en el pago de esas tres fuentes. En cuanto a los números, presentamos el proyecto de Presupuesto 2017 el miércoles pasado en la Legislatura, que ratifica un déficit para este año de casi $ 29.000 millones, y para el año próximo de poco menos de $ 35.000 millones. En 2015 fue de $ 21.500 millones. Esto en términos reales es un déficit constante. La gran diferencia es cómo cambia su composición.
–¿Por qué?
–Porque el gasto de inversión, que en 2015 fue de 3,5% del presupuesto, este año ya pasó a 6% y el año próximo va a ser de 8%. Todo el déficit es prácticamente gasto en infraestructura, que para el 2017 serán $ 43.000 millones. El triángulo inicial era presión fiscal muy alta, sin obras y aun así el resultado era negativo. Resolver todo junto no se puede, entonces optamos por hacer una corrección del déficit más gradual y hacer obras.
–¿Evalúan pagar un bono de fin de año como están reclamando los gremios?
–Eso no se ha planteado en la provincia. Y no tenemos proyectado ese bono. Cada jurisdicción es responsable de sus propios recursos.
–¿Qué impuestos prevé aumentar la provincia en 2017?
–Los cambios tributarios están contemplados en la Ley Impositiva, que es paralela a la del Presupuesto, pero siempre van juntas. Estamos previendo un aumento del impuesto inmobiliario, en promedio, de 36%. En términos porcentuales, es significativo, pero en términos de dinero representará, para el 75% de las viviendas de la provincia, $ 14 por mes adicionales. El impuesto inmobiliario anual, para ese porcentaje de hogares, es $ 480, que son $ 40 por mes. El 36% aplicado a esos $ 40 son $ 14. Por otro lado, unas 500.000 viviendas, de los jubilados que cobran la mínima y las de bajo valor, estarán exentas de este gravamen.
También bajamos ingresos brutos de 3% a 2,5% para comercios chicos que facturan hasta $ 1,3 millón por año, ya que se trata de un impuesto muy distorsivo y ese sector genera mucho empleo. Además, la ley contempla una disminución de la alícuota específica para el sector cárnico, que opera muy informalmente, y la suba del impuesto a los sellos de 1 a 3% para la venta de autos 0 KM.
–¿La provincia se va a adherir a la Ley Pyme nacional?
–Sí, se está trabajando con el gobierno nacional. Hay un proyecto para hacer algo análogo a la ley nacional con nuestras propias herramientas.
–¿Prevén hacer nuevas emisiones de deuda este año?
–Este año ya emitimos dos bonos: uno de u$s 1250 millones en marzo y dos más por un total de u$s 1000 millones en junio. Además, hoy haremos otra (por el viernes, que finalmente fue por u$s 750 millones) y antes de fin de año podríamos hacer una nueva colocación pero en el mercado local. El total autorizado para este año fue de u$s 4000 millones, y el año próximo estamos pidiendo autorización para emitir u$s 3300 millones.
–¿Cómo analiza la evolución de la inflación?
–Bien, de acuerdo a lo esperado, hacia una convergencia gradual, sin prisa pero sin pausa. Es la mejor forma de bajar la inflación. Creo que el Banco Central y el Ministerio de Hacienda tienen bien claro lo que tienen que hacer. Ya la inflación ha bajado, se ha instalado en torno a 1% y 1,5% mensual.
–Pero este mes van a volver a impactar las tarifas de gas.
–Sí, pero hay que tratar de aislar la inflación núcleo, la tendencia de mediano plazo, de lo estacional y de lo extraordinario. La pauta inflacionaria para 2017 fue establecida entre 12 y 17% y va a ser muy posible.
–¿Le preocupa la paritaria docente de 2017?
–Estamos en un proceso de desaceleración de la inflación. Pero todavía no estamos en la velocidad crucero de los precios. Aún hay incertidumbre porque en el Gobierno podemos tener un plan, pero los gremios y la sociedad civil lo tienen que creer. Así que creo que vamos a estar abiertos a cualquier tecnología que haga falta para dialogar y llegar a acuerdos. Por ejemplo, una reacción típica de la incertidumbre es hacer contratos más cortos. Entonces es una posibilidad. El presupuesto es una herramienta fiscal en el que advertimos: "Tenemos guardado este dinero". Pero si la realidad es distinta, nadie se va a aferrar a eso. Se negocia con la realidad.