Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

La producción de gas cayó casi 20% en la última década

De acuerdo a un informe de IDESA, entre los años 1990 y el 2004 la producción de gas se duplicó, mientras que entre 2004 y 2015 se contrajo en casi un 20%.

La producción de gas cayó casi 20% en la última década

La producción de gas cayó casi 20 por ciento en la última década, de acuerdo a un informe realizado por IDESA en base a datos del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas.

De acuerdo a la entidad, entre los años 1990 y 2004 la producción de gas aumentó de 23 a 52 mil millones de metros cúbicos anuales, mientras que entre 2004 y 2015 se redujo de 52 a 43 mil millones de metros cúbicos anuales.

Los datos muestran que entre los años 1990 y el 2004 la producción de gas se duplicó, mientras que entre los años 2004 y 2015 se contrajo en casi un 20%.

“Semejante involución llevó a que actualmente se produzca un nivel equivalente a hace 16 años atrás, cuando la población y la actividad económica eran mucho menor. Esto da una idea de la escasa disponibilidad de gas para el consumo de las familias y las empresas”, analiza el informe.

De acuerdo a IDESA, “la caída en la producción de gas se explica por la irracional política tarifaría que se aplicó en los últimos años. El congelamiento de precios en un entorno de alta inflación desalentó inversiones induciendo una fuerte caída de la producción”.

“En paralelo, el consumo no sólo aumentó al ritmo del crecimiento demográfico sino que fue artificialmente exacerbado debido a que familias y empresas tomaron decisiones asumiendo que el gas era casi gratis. Al insistir tozudamente en mantener los precios ridículamente bajos se llevó el consumo de gas a niveles muy superiores a la cada vez más reducida producción”, agregan.