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SÁBADO 25/05/2019

La presión devaluatoria puede complicar el perfil de la deuda soberana

En un contexto de fuerte volatilidad en el mercado de cambios, la estrategia de intervención del BCRA no despeja dudas sobre la sostenibilidad de la deuda soberana

La presión devaluatoria puede complicar el perfil de la deuda soberana

En el último trimestre de 2018 la deuda del Sector Público Nacional trepó a u$s 332.000 millones, unos u$s 11.000 millones más que en el cuarto trimestre de 2017, arrojando un ratio deuda/PBI del 86,2%. En esta lógica, el dato positivo es que el peso de la deuda en relación al PBI, al cierre del trimestre anterior, pasó de 95% a 86,2%, cayendo casi 9 puntos porcentuales.

Sin embargo, la situación de la deuda se ha complejizado en los últimos meses. La mejora relativa del ratio de deuda sobre el producto respondió, en parte, a la apreciación del peso en el cuarto trimestre de 2018. Pero siguiendo el razonamiento, habrá que seguir con detalle el impacto que puede generar en el perfil de deuda, el recalentamiento del mercado cambiario de las últimas semanas.

La consultora Ecolatina apunta que en 2018 casi no aumentó el stock de pasivos públicos pero el porcentaje de deuda respecto del PBI. "El ratio deuda/PBI escaló de una manera significativa: este cociente saltó casi 30 puntos porcentuales el año pasado, producto de que más del 75% de los pasivos totales están nominados en moneda extranjera".

En la misma línea, también creció el stock de deuda relevante, que suma los compromisos con el sector privado y organismos financieros internacionales, dejando fuera la deuda con el sector público. El stock de deuda relevante pasó de u$s 165.000 millones en 2017 a más de u$s 200.000 millones en 2018, un avance del 25% anual.

Además, "el ratio deuda pública relevante sobre PBI escaló 24 puntos porcentuales, cerrando 2018 alrededor de 53%", señaló Ecolatina y recordó, además, que esta dinámica obedece a que una parte de los primeros desembolsos efectuados por el FMI se usaron para cancelar deuda con la ANSES y el Banco Central.

Un informe de Muñoz y Asociados, en tanto, pone el foco en que "el 37 de los pasivos está en manos del Estado federal, por lo que la deuda neta de pasivos intra-sector público representaba 54% del PBI al cierre del año pasado; una cifra elevada pero de ninguna manera irremontable". La deuda relevante es clave para evaluar la posición de solvencia del fisco por la posibilidad de renegociar esos vencimientos.

"Seguimos creyendo que el pasivo estatal es sostenible, en la medida que a partir del 2020 el fisco consiga un superávit primario no inferior al 1% del PBI y la economía retorne a un sendero de crecimiento", precisó el informe. No obstante, reconoció que "el cumplimiento de estas condiciones dista mucho de estar garantizado".

Alcanzar el equilibrio fiscal primario mejora radicalmente la exposición del Sector Público, por menor necesidad de financiamiento y el aporte de u$s 57.000 millones del FMI, en un contexto en que la refinanciación de intereses de la deuda sumaría 4 puntos porcentuales del PBI. Pero la situación difiere al analizar el ratio deuda/PBI, en especial en momentos de fuerte presión devaluatoria.

Según Ecolatina, la dinámica del cálculo "es muy sensible a los movimientos del tipo de cambio oficial", y agregó que "los condicionamientos del Fondo no ayudan". En un esquema de zonas de no intervención (ZNI) con una brecha del 30%, el BCRA no puede intervenir directamente en el mercado de cambios, sino a través de operaciones de futuros y manejando las tasas de interés.

Pero la historia argentina reciente indica que "en contextos de stress, casi la única herramienta válida es intervenir en el mercado spot", recordó Ecolatina. Hacia adelante, la consultora destacó que si en un contexto inflacionario el tipo de cambio llegara al techo de la ZNI, "el ratio deuda/PBI treparía más de 10 puntos porcentuales", en comparación a un escenario de calma cambiaria.

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