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La oposición avanzó a la vez en el Senado y en Diputados para prohibir despidos

Los senadores peronistas tienen intención de llevar el tema al recinto la semana próxima. En las dos Cámaras, el PJ sumó a aliados del oficialismo

Rozas (UCR) y Abal Medina (PJ-FpV), en la comisión de Trabajo del Senado

Rozas (UCR) y Abal Medina (PJ-FpV), en la comisión de Trabajo del Senado

El arco opositor, aglutinado a instancias del peronismo y con la colaboración de aliados del oficialismo, avanzó ayer en paralelo tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado con el proyecto de ley que busca prohibir los despidos. Fue un primer paso que mostró el poder de fuego de los bloques opositores y que Cambiemos intentó frustrar, sin éxito.

El proyecto con más chances de ser aprobado es el de los senadores. Formalmente, ya quedó habilitado para llegar al recinto, adonde el peronismo domina con holgura. El texto prohibe los despidos y las suspensiones en los sectores público y privado durante 180 días y le otorga al trabajador despedido o suspendido la posibilidad de reincorporación inmediatamente o de doble indemnización.

El texto pudo avanzar sin problemas y conseguir dictamen en la comisión de Trabajo y Seguridad Social gracias a que finalmente, y para sorpresa de algunos legisladores, no fue girado a otra comisión, la de Presupuesto, adonde probablemente no hubiera conseguido los apoyos necesarios. El dictamen tuvo las firmas de todos los senadores del PJ-Frente para la Victoria pero también las del bonaerense Jaime Linares, del GEN; y de la rionegrina Magdalena Odarda, de la Coalición Cívica, partido aliado al oficialismo. "Lo único que intenta esta ley es proteger a los que tienen trabajo por 180 días. Hemos hecho cosas peores por más tiempo", reclamó el titular de la comisión, Daniel Lovera, del PJ de La Pampa.

Como una estrategia dilatoria, que finalmente no tuvo éxito, los representantes del oficialismo reclamaron la presencia del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, para que participe del debate del proyecto. "Estamos buscando todos lo mismo. Pero no podemos tomar una decisión sin escuchar lo que el otro tiene para decir", advirtió en esa línea el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo.

Pero un aliado ocasional del macrismo, el neuquino Guillermo Pereyra, torpedeó su estrategia al proponer que el ministro sea escuchado en el Senado, sí, pero que el dictamen fuese firmado ayer mismo, como ocurrió. Tras las firmas, Juan Manuel Abal Medina anunció que la intención de la oposición es llevar el texto al recinto durante la sesión prevista para la semana que viene.

Adonde sí hablará el ministro es en la Cámara baja, dado que allí el proyecto –que también propone doble indemnización y prohibir los despidos, aunque en este caso hasta el 31 de diciembre de 2017– consiguió dictamen en la comisión de Legislación Laboral, pero todavía debe pasar por el filtro de la comisión de Presupuesto. Se prevé que cuando el tema se debata en ese cuerpo, participe Triaca.

El funcionario, de todas formas, ya anticipó su postura sobre el tema. Ayer, en conferencia de prensa, alertó que los proyectos para prohibir despidos "no ayudan en este momento a mejorar la empleabilidad de la gente", abogó por "mejores alternativas" y aseguró que el Gobierno está "haciendo todos los esfuerzos para sostener el nivel de empleo" y "generar nuevos puestos".

Esas palabras le valieron luego un cruce con el jefe del bloque Justicialista en Diputados, el sindicalista Oscar Romero, quien enfatizó que el proyecto que su bancada consensuó con legisladores kirchneristas, massistas, de Libres del Sur y del Frente de Izquierda "no espera generar nuevos empleos sino que apunta a cuidar los puestos de trabajo que el Gobierno está destruyendo". Algo similar dijo el ocasional aliado oficialista Diego Bossio: "Ante la ofensiva del Ejecutivo sobre el empleo, entendemos necesaria esta medida de emergencia para frenar los despidos".