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JUEVES 18/04/2019

La obra pública cayó 24% en 2018, y en enero casi no hubo licitaciones

Con recorte de 30% en el Presupuesto y sin registro de constructores habilitado, se paralizó el inicio de actividad. Hubo 2000 subastas menos en 2018

La obra pública cayó 24% en 2018, y en enero casi no hubo licitaciones

Todos lo sabían, el Gobierno lo había previsto, pero nadie esperaba que la caída fuera tan pronunciada.

El recuento de los llamados a licitaciones para obra pública en todos los niveles del Estado -Nación, provincias y municipios- durante el primer mes de 2019 resultó prácticamente nulo.

"Es cierto, casi no hubo llamado a licitaciones durante enero consecuencia del recorte de 30% en los fondos para el sector", reconoce una fuente de la Casa Rosada. "Pero la obra pública representa el 25% del total del sector, los constructores deberían empujar el sector privado", señaló.

Una parte obedece al traspaso del Registro Nacional a la órbita del vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, hizo que casi no se emitieran certificados de obras, condición necesaria para que las empresas liciten. Otra parte es por la falta de fondos públicos por lo que el Gobierno decidió concentrarse en mantener lo que se está haciendo. Pero acá también hay reclamos.

"Casi no hubo licitaciones en enero y además nos están pagando atrasados. Depende del comitente tenemos un promedio de 60 a 90 días de atraso después del plazo de pago de 60 días. Si no tenes espaldas financieras es muy difícil sostener las obras", se quejó un constructor.

Lo mismo sucede en las provincias con obras en donde el costo se comparte entre la Nación y los estados subnacionales. Tres ministros de Economía de diferentes provincias aseguraron a El Cronista que "la Nación está muy retrasada con los pagos y si queremos que las obras continúen y que no haya que despedir gente nos tenemos que hacer cargo de la parte de ellos".

Respecto de este punto, fuentes de la UOCRA explicaron a este medio que "el promedio de despidos en los últimos tres meses ronda los 5000 puestos por mes a nivel nacional". Es decir, la construcción suma 15.000 puestos de trabajo menos sin contar los despedidos de la semana pasada por la decisión de frenar las obras del soterramiento del Sarmiento.

Esto no sólo repercutió en el segmento de los trabajadores sino que también en las empresas. Según el último informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), en diciembre de 2018 cayó 1,96% el número de empleadores respecto de igual mes de 2017.

Pero al paupérrimo enero de este año se le suma el arrastre de 2018 en donde la obra pública se contrajo tanto medido por cantidad de licitaciones como por los importes.

Un trabajo elaborado por Gómez Nieto Consultores Asociados en base a datos de ObraPublica.com muestra que en 2018 se realizaron 6175 licitaciones (un promedio de 25 por día hábil) lo que muestra una caída de 23,87% respecto de los 8111 que se hicieron en 2017 (32 por día laborable).

El mismo trabajo compara los montos de las licitaciones y también se observa una caída. Entre enero y diciembre de 2018 se realizaron llamado por $ 250.461 millones, mientras que en el mismo período de 2017 se había realizado llamados en todos los distritos del país por $ 289.799 millones, lo que señala una caída de 14 por ciento. A esto hay que sumarle la inflación de casi 48% y el costo de la construcción que subió 44,8 por ciento.

En medio de todo esto, el Gobierno sigue presionando a las empresas contratistas implicadas en la causa de los "Cuadernos K". "Seguimos trabajando para correr a los ejecutivos implicados" había dicho el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. "Ya casi no quedan, la mayoría renunció a pedido del Gobierno y de los bancos, que ponían trabas para poder prestarles", explicó un hombre de la mesa ejecutiva de la Cámara de la Construcción.