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La hora del presidente menos pensado

La hora del presidente menos pensado

Donald J. Trump será el 45º presidente de los Estados Unidos. Será el presidente que con mayor edad (70) pisa por primera vez la Casa Blanca (Ronald Reagan lo hizo a los 69 y el promedio de edad es 55 años) y producirá el mayor salto (hacia atrás) en edad en una transición presidencial, ya que tiene casi 15 años más que Obama. Es el quinto presidente en la historia que gana con menos votos que su adversario y el 10º republicano desde la Segunda Guerra Mundial (hubo nueve demócratas). En un país que nació limitando el poder, ganó manifestándose contra los que lo ejercen (por eso en EE.UU. es una excepción que un partido gobierne más de dos periodos seguidos).

Increíblemente peculiar, outsider en política y en su partido, extravagante -directo, polemista, pendenciero- es el Presidente que asume con peores ratios de aprobación popular.

Sus consignas unen ambiciosas propuestas propias de la historia de los republicanos (reducir impuestos, desregular la economía, desburocratizar y descentralizar, impulsar la inversión, avanzar en infraestructura) con peligrosos manifiestos proteccionistas impropios de su partido.

Votado por quienes añoran empleos en la industria tradicional, conservadores morales y el cinturón agroindustrial, ganó en dos tercios de los estados (preferido así en la ancha geografía de un país con rincones profundamente provincianos) y aprovechó que su contrincante Hillary Clinton fue poco atractiva (incluso para quienes habían votado a Obama, único presidente demócrata en lograr su reelección con más del 50% de los votos desde la Segunda Guerra). Hillary obtuvo casi 9 millones de votos menos que Obama.

Trump genera expectativas contrapuestas. Los mercados bursátiles se robustecieron y se prevé crecimiento; aunque también mayor déficit en el presupuesto, fortalecimiento del dólar y alza en la tasa de interés.

Personalista, se opondrá a instituciones federales (la secretaria de Educación es una impulsora de una profunda descentralización escolar y el secretario de Trabajo proviene de una industria montada en el empleo flexible) y también a las internacionales (vocifera contra la OTAN, las Naciones Unidas, el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte y el Tratado Transpacífico). Conformó un gabinete con muchos líderes empresarios, militares y algunos políticos republicanos, y no tiene garantizada la convivencia con el Congreso. Ni siquiera con los republicanos, que responden más a sus votantes conservadores -que los eligen en elecciones uninominales- que a la disciplina partidaria.

Genera reacciones hasta en los más desinformados. Millonario que le habla a los trabajadores; septuagenario casado con una joven que, pese a que él es temido por muchos inmigrantes, es extranjera; se comunica por las redes sociales sin filtro como los millenials y con frases muy simples y adjetivos poco sofisticados; amenaza a las industrias estadounidenses que invierten en el extranjero aunque sus empresas invirtieron en más de 20 países; es criticado por las aristocracias pero venció a todos los aparatos; usa largas corbatas rojas que ya pasaron de moda y será el presidente menos apegado a los protocolos.

Para sus relaciones internacionales propone mano dura contra el Islam radicalizado pero impulsa a otras potencias a no depender de EE.UU. (pidiendo que empiecen a arreglárselas por si solos); reniega de los tratados comerciales multilaterales aunque dice que propondrá nuevos bilaterales defendiendo los intereses de EE.UU. y eligió a China como el nuevo enemigo (y aun no se sabe si elegirá a Rusia como aliado o si la historia se lo impedirá). Es aun, para el resto del mundo, casi un enigma.

Con Europa aturdida; Gran Bretaña anunciando que sale de la UE para ser un actor global; China quejándose del proteccionismo; emergentes asiáticos creciendo sin cesar; el cambio climático como amenaza y el terrorismo islámico resistiéndose a los golpes, Trump no será un elegante amigo en las tertulias del poder global como Obama. Más bien contribuirá al nuevo desorden del poder mundial.

Sabremos más tarde si será el primero en un nuevo mundo o el que rompe el juego para que luego aparezcan los estrategas.

* Especialista en negocios internacionales. Profesor del ITBA