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Economía bajo la lupa: cuáles fueron los números claves de la semana

La recesión actual, por ahora muestra señales débiles de recuperación y eso impulsa el accionar del gobierno que tiene una política fiscal fuertemente expansiva.

Economía bajo la lupa: cuáles fueron los números claves de la semana

Ha sido una semana de datos económicos relevantes, como suele suceder en las últimas semanas de cada mes, pero hay tres que de por sí pintan la situación de la economía Argentina, la que la falta de crecimiento está tomando relevancia. Estos datos son: el déficit fiscal de octubre, los datos de actividad económica y la decisión del Banco Central de bajar la tasa de interés.

De estos datos, uno de los más críticos a largo plazo es el déficit primario del Sector Público No Financiero. Este dato, que refleja el exceso de gastos, sin intereses de la deuda, por sobre los ingresos del Gobierno nacional, en los primeros 10 meses alcanza el 3,4% del PIB. Esta cifra es realmente alta e implica el déficit primario, en el período enero-octubre, más elevado desde la hiperinflación del 89-90. La importancia de este indicador es que exterioriza el riesgo que enfrenta la economía Argentina. El déficit fiscal heredado del gobierno anterior ya de por sí era el más alto desde finales de la “hiper”, pero entre los gastos adicionales por los acuerdos jubilatorios, el traspaso de fondos a provincias y la recesión, ha empeorado 0,7 puntos del PIB durante el 2016. Ello impide que la baja de impuestos a las Ganancias sea más agresiva y obliga al gobierno a incrementar fuertemente la deuda externa. Lo cual deja a la economía Argentina vulnerable a cambios en los mercados financieros internacionales.

En segundo lugar, están los datos de actividad económica. En realidad se trata de un set de datos. Por un lado, el INDEC publicó el EMAE de septiembre. Esto es, el estimador mensual del PIB que mostró una caída de 3,7% anual en septiembre y de 0,8% respecto de agosto. Con lo cual, este dato echo por tierra la señal de recuperación que se había observado el mes pasado cuando este mismo indicador había crecido 0,3% entre julio y agosto. Pero además, en esta misma semana se publicó el IGA-OJF de octubre. Este también es un estimador del PIB mensual que informa un mes más y que mostró en octubre una caída interanual de 4,7% y de 0,1% respecto de septiembre. El hecho de que en los últimos tres meses se haya observado una caída mucho más pequeña de los indicadores que intentan estimar la evolución del PIB, podría ser una señal de que la actividad económica haya alcanzado un piso. En este sentido también apunta, la baja del desempleo del tercer trimestre, de acuerdo al INDEC.

Finalmente, el tercer indicador, que vale la pena mencionar, es la baja en 50bps de la tasa de interés de las Lebacs a 35 días. A pesar de que las expectativas inflacionarias que surgen de los bonos con CER y del informe publicado por la UTDT muestran más bien un alza de las mismas y que la inflación core ha subido levemente en casi todas las mediciones, el BCRA decidió bajar las tasas de interés. Esto podría interpretarse como una flexibilización de la postura del organismo frente a la recesión económica y a que las tasa de interés real a 35 días podría dar cierto espacio para ser recortada.

En síntesis, estos tres datos describen perfectamente la coyuntura actual, en la cual la actividad económica está tomando protagonismo. La recesión actual, por ahora muestra señales débiles de una potencial recuperación en el futuro y eso impulsa el accionar del gobierno que tiene una política fiscal fuertemente expansiva y, ahora que la inflación parece un poco más controlada, ha llevado a flexibilizar un poco la política monetaria.