U$D

SÁBADO 25/05/2019

La construcción propone plan contracíclico

La construcción propone plan contracíclico

Preocupados por los recortes en la obra pública definidos en el marco del ajuste y por el freno de la actividad en todo el país, que está impactando severamente en el empleo, los empresarios de la construcción alertaron al Gobierno y reclamaron un plan anticíclico. Concretamente, y con los datos de empleo de junio, que registró una pérdida de entre 6000 y 7000 trabajadores –en mayo fueron 3000–, la Cámara de la Construcción (Camarco) le pidió ayer al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que se disponga en el Presupuesto 2019 un aumento en el monto destinado a las viviendas sociales de u$s 1000 millones para ser distribuido entre los distintos institutos provinciales de vivienda de todo el país. El presupuesto para 2018 asciende a $ 13.500 millones. 

El pedido fue formalizado a través de una carta que la entidad envió esta semana en representación de sus 24 delegaciones y hasta ayer no había tenido respuesta oficial. El Gobierno, no obstante, no quiere seguir fomentando el sistema de vivienda social que rigió hasta ahora –con licitaciones públicas y con punteros políticos que luego las adjudican–, sino que impulsa que sean los desarrolladores los que hagan las viviendas y luego se subsidie al comprador. Por otro lado, buscan que las provincias construyan unidades sociales con los fondos del Fonavi, que muchas jurisdicciones lo aplican para gasto corriente.

Los empresarios reconocen en la misiva las restricciones presupuestarias que tiene el Gobierno para cumplir con la meta de reducción del déficit en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, pero sostienen que el foco debería estar puesto en bajar el gasto público, pero no la inversión pública, "que genera un alto recupero fiscal para el Estado. "La inversión pública de un 1% del PBI en infraestructura y vivienda en un año y de 0,5% el año siguiente genera un crecimiento del producto de entre 2,4% y 4,5%. Otras herramientas de estímulo del mismo monto, tales como transferencias de sumas fijas a los individuos, reducción de impuestos al trabajo y transferencias a sectores sociales focalizados, no general más que entre 0,5% y 1,2% de crecimiento del PBI", planteó Camarco en la nota enviada a Frigerio. 

La carta agrega que "la falta de actividad de vivienda en las localidades del interior se ha profundizado al límite de provocar una desaceleración de la industria, que se refleja en la caída de los índices de empleo, actividad y venta de insumos". 

En este contexto, además del pedido de u$s 1000 millones adicionales al presupuesto de vivienda social, la cámara reclamó que este Plan Anticíclico se distinga del resto de los programas en cuanto a su línea presupuestaria y que se destine a proyectos de no más de 50 viviendas. "Si la Nación pone $ 30.000 millones, los gobernadores tienen que poner $ 15.000 millones. Serían 45.000 millones para construir 45.000 viviendas, lo que permitiría crear 63.000 puestos de trabajo directos", manifestó el presidente de la Comisión de Vivienda de Camarco, Iván Szczech. 

Este pedido de asignación presupuestaria excepcional se encuadra en uno de los párrafos del acuerdo con el FMI, que afirma que en el caso de que la actividad económica crezca menos de lo esperado y la recaudación se viera afectada, se identificará una suma equivalente a 0,2% del PBI de medidas adicionales (especialmente en infraestructura), que podrían ser tomadas para cumplir con las metas fiscales.