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La agenda para América latina estará atada a la relación con México

En el primer piso del edificio del Departamento de Estado en Washington, en la avenida Constitution -muy cerca del icónico Lincoln Memorial- se destinaron unas oficinas para la denominada "transición" entre la gestión del presidente Barack Obama y la nueva administración. Hasta ayer estaban vacías y a la espera, para muchos casi como un trámite de continuidad. Seguramente a partir de hoy comenzarán a poblarse.

Cómo será la relación del futuro gobierno de Trump con Latinoamérica a partir de su polémica postura frente a la inmigración es un gran interrogante que alcanza incluso a la Argentina, país que cambió radicalmente su relación con Estados Unidos desde el fin de la era Kirchner y especialmente luego de la visita de Obama a Buenos Aires.
La continuidad demócrata era una ficha puesta en Argentina, con declaraciones oficiales que delataron su preferencia por Hillary Clinton.

El tono de la relación Trump-Latinoamérica estará signado de entrada por cómo avance la relación bilateral con su vecino México. Desde Washington se da por seguro que, en una agenda privilegiará las cuestiones internas, los temas centrales tendrán que ver con esas urgencias, como la situación de la inmigración.
Y la otra incógnita es cómo encarará finalmente Trump la ya encaminada relación de apertura con Cuba, sobre la que dio hasta ahora definiciones contradictorias.

En lo inmediato, la agenda está también ocupada por la cuestión de Venezuela, país en el que Estados Unidos viene apoyando una salida política de diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, con la intermediación del Papa Francisco (proceso que aún deberá seguir Obama).

En la diplomacia norteamericana se asegura que habrá cambios en los niveles de cooperación alcanzados con la Argentina y ex funcionarios han dicho que la relación política no sufrirá grandes modificaciones. Pero desde ayer comenzaron a sonar teléfonos en las conocidas oficinas de lobby locales con una consulta reiterada por parte de empresarios y políticos: qué pasará con el flujo de inversiones estadounidenses que empezará a encaminarse hacia la Argentina.