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La Corte decidió que el caso Nisman pase a la justicia federal

Los jueces aprobaron por unanimidad el traslado del caso desde el fuero ordinario. Ercolini, ahora, se perfila como el juez que investigará cómo murió el fiscal el año pasado

La Corte decidió que el caso Nisman pase a la justicia federal

El expediente que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman será tramitado en la justicia federal, según dispuso ayer la Corte Suprema de Justicia, en un fallo esperado por la querella del caso, liderada por su madre, Sara Garfunkel, y su ex esposa y madre de sus dos hijas, Sandra Arroyo Salgado.


A 20 meses de que el entonces titular de la Unidad AMIA apareciera muerto con un disparo en la cabeza en su domicilio de Puerto Madero, el caso dejará el fuero ordinario y pasará a los tribunales de Comodoro Py. Instruida durante un año y medio por la jueza Fabiana Palmaghini, la causa retornará al juzgado federal de Julián Ercolini, que la tuvo durante dos meses, entre abril y junio, antes de que un fallo de Cámara se lo devolviera a Palmaghini.


Por unanimidad, la Corte sostuvo que "en la medida que las constancias de la causa no permitan descartar una hipótesis que se refiera a un delito cometido en perjuicio de un funcionario federal, corresponde que sea la Justicia federal la que analice el caso". El fallo lo firmaron los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Higthon de Nolasco (con voto propio), Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, quien firmó así una de sus primeras resoluciones desde que integra el máximo tribunal.


La semana pasada, la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, avaló que el máximo tribunal entienda en el asunto, al mantener el recurso de "queja" planteado por el fiscal ante la Cámara del Crimen, Ricardo Sáenz, para que la Corte defina la cuestión de la competencia. De todas maneras, el caso hubiera llegado a la Corte por pedido de las querellas.


La fiscalía liderada por Sáenz y las querellas sostienen que Nisman fue asesinado por sus actividades como fiscal, y en tal sentido la competencia de la investigación debe recaer en el fuero federal penal porteño. Así lo consideró el máximo tribunal, que estableció que a esta altura de la investigación "corresponde que esta Corte mantenga equidistancia de los diferentes posibles supuestos del hecho que se examinan en el proceso"‘, hasta que se compruebe "si la muerte fue producto de una decisión libre y voluntaria del fallecido, que se haya tratado de un homicidio o bien, entre esos dos extremos, que se constante cualquier otra situación". Ese tercer caso tiene que ver con un posible "suicidio inducido", principal hipótesis que llevó desde mediados del año pasado la fiscal Viviana Fein, ya jubilada y fuera de la causa.


Según la Corte, "en este caso hasta el momento persiste la hipótesis de la vinculación del hecho investigado con las tareas concretas que realizaba Nisman en ejercicio de su función como fiscal federal". Nisman, fiscal de la causa AMIA, apareció muerto con un tiro en la cabeza en el baño de su departamento de Puerto Madero el 18 de enero del 2015, cuatro días después de haber denunciado a la entonces presidente Cristina Fernández, funcionarios y allegados, de encubrir a Irán en la voladura de la mutual judía, al firmar el memorándum de entendimiento.


El caso se tramitó por el fuero ordinario, pese a que la madre de sus hijas, la jueza de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, sostuvo desde los comienzos de la investigación que había sido un "magnicidio" y enumeró las pruebas que, a su criterio, fundamentaban la hipótesis de la muerte violenta, en una escena sin huellas dactilares. El caso tuvo un único imputado, Diego Lagomarsino, el dueño del arma utilizada en la muerte de Nisman. El empleado informático trabajaba para la UFI-AMIA y nunca fue llamado a declarar en indagatoria.