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La Corte Suprema frenó la construcción de las represas Néstor Kirchner y Cepernic

Decidió suspender de modo provisorio las obras en Santa Cruz. En el Gobierno creen que la decisión se alinea a la propuesta presentada y vincularon el fallo contra el kirchnerismo

La Corte Suprema frenó la construcción de las represas Néstor Kirchner y Cepernic

La Corte Suprema de Justicia de la Nación dispuso ayer la suspensión provisoria de las obras de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, en la provincia de Santa Cruz, al dictar una medida cautelar en el marco de una acción de amparo promovida por una ONG. En el gobierno nacional interpretaron la decisión judicial "alineada con el objetivo del Poder Ejecutivo de asegurar que este proyecto se realice en la medida que respete el cuidado del ambiente y de los intereses de la comunidad".

No obstante, si bien buscaron emparentar el fallo con una crítica a la política ambiental del kirchnerismo al respecto hasta 2015, para el Ejecutivo representa el freno de una obra que, una vez concluida en un plazo de cinco años, proyecta generar 1740 megavatios de energía, el 4% de la demanda energética nacional.

De acuerdo con lo resuelto de manera unánime por el Máximo Tribunal, la suspensión de las obras se extenderá hasta tanto se realice el proceso de evaluación del impacto ambiental y la audiencia pública prevista en el Ley 23.879 de Obras Hidráulicas, o hasta el momento en que se dicte una sentencia definitiva al respecto.
Así lo dispuso al dictar una medida cautelar en el marco de una acción de amparo promovida por la Fundación Banco de Bosques para el Manejo Sustentable de los Recursos Naturales, con el patrocinio de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas de la Patagonia.

Según se informó ayer oficialmente, la suspensión provisoria de las obras de ambas represas, ubicadas en la provincia de Santa Cruz, no incluye a las "tareas preliminares" previstas en el proyecto ejecutivo y "su correspondiente estudio de impacto ambiental, consistentes en obras de sondeo geotécnicos exploratorios, actividades de estudio de base para el proyecto, caminos de acceso, construcción de villas temporarias". Unas 800 personas participan en Santa Cruz de estos trabajos, que continuarán, en tanto que se prevé que una vez que entren en funcionamiento las represas generan cerca de 4000 empleos.

"La medida judicial, en cuanto suspende las obras excepto las tareas preliminares mencionadas, es coincidente con las decisiones ya adoptadas por los Ministerios de Energía y Minería y de Ambiente y Desarrollo Sustentable con relación a la ejecución de este proyecto", detallaron desde el Ejecutivo.

Anunciadas por la ex presiden ta Cristina Fernández de Kirchner durante su segundo mandato, se previeron para su construcción $ 43.000 millones del presupuesto nacional. Una vez que asumió Macri la presidencia, se discutió sobre la continuidad del proyecto y finalmente en septiembre se firmó un entendimiento con la Unión de Empresas Transitorias (UTE) que conforman la firma cordobesa Electroingeniería, la china Gezhooba e Hidrocuyo, que en 2013 habían ganado la licitación para construir la obra.

La posibilidad de que el gobierno de Cambiemos le pusiera un stop a las represas había generado preocupación incluso en su par chino, ya que ambos países habían firmado en julio de 2014 un acuerdo en el que intercambiaban obras a cambio de financiamiento que podían, en caso de no cumplirse, generar un default nacional.

Tras consensuarlo con los ministros Juan José Aranguren, de Energía, y Susana Malcorra, de Relaciones Exteriores, Macri decidió avanzar con las represas. Así, selló con las empresas un acuerdo con varias modificaciones en relación a lo previsto por el kirchnerismo, pero con una inversión similar a la pautada inicialmente, de cerca de u$s 6000 millones.