La Ciudad implementó un radar que permitirá precisar las zonas con mayor riesgo de inundación

Comenzó a funcionar el Sistema de Alerta de Tormentas, una red de información que posibilitará pasar de declarar el riesgo en toda la ciudad a enfocar las medidas de prevención en los puntos más vulnerables. 

La Ciudad de Buenos Aires podrá estimar la caída de granizo hasta dos horas antes del fenómeno a partir de la implementación de un Sistema de Alerta de Tormentas (SAT), una red de información que permitirá anticiparse y focalizar tareas de prevención en las zonas con más riesgo.

El SAT recibe datos de tres fuentes diferentes que cruza para crear estimaciones: un radar ubicado en la localidad bonaerense de Merlo que posee un alcance de medición de 240 kilómetros; información con pronósticos de tormentas, mapeo en tiempo real de actividad de relámpagos y avisos de tornados provista por el satélite meteorológico estadounidense GOES-R; y 34 estaciones meteorológicas e hidráulicas ubicadas por todo Buenos Aires equipadas con sensores y cámaras que captan datos climáticos en tiempo real como viento, presión, humedad, precipitaciones, temperatura, radiación solar, velocidad y caudal de agua en los arroyos que atraviesan la ciudad.

Toda la información es procesada en el Centro Único de Coordinación y Control (CUCC) en el barrio porteño de Chacarita desde donde se disparan los alertas a las distintas áreas de gobierno como Defensa Civil, SAME, Bomberos y Policía para articular medidas de contención como limpieza de sumideros, avisos a la ciudadanía o envío de agentes de tránsito.

“Permite a partir de ahora saber dónde va a llover y dónde tenemos el riesgo, la zona que va a estar más estresada con la tormenta que viene. Es pasar de ser reactivo a proactivo. Antes cuando teníamos una tormenta declarábamos el riesgo en toda la ciudad, ahora vamos a saber que hay cierta zona que va a estar en estrés y vamos a poder mandar los recursos ahí y no a todas las zonas que se inundan habitualmente , explico el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño Franco Moccia.

Escoltado por tres pantallas que mostraban en tiempo real la información provista por los distintos sistemas, el funcionario brindó detalles del funcionamiento del radar ubicado en Merlo que permitirá predecir fenómenos climatológicos con hasta 2 horas de anticipación. Su ubicación en la localidad bonaerense se debió a que el aparato, por defecto, emite un “cono de sombra de un radio de 12 kilómetros de los cuales no transmite información.

El SAT esta ubicado en el segundo piso del CUCC. Trabaja las 24 horas, en tres turnos, con cuatro operadores por franja. Aunque Moccia no pudo precisar cuánto representaría el ahorro en dinero de focalizar la ayuda sostuvo que el mayor beneficio de la red de información es el “costo evitable por daños.

La nueva implementación forma parte del Plan Hidráulico para mitigar el riesgo de inundaciones en Buenos Aires que se divide en obras de infraestructura y medidas no estructurales, como el manejo de la emergencia. La inversión fue de $268.500.000 y es parte de un préstamo del Banco Mundial.

Además de prevenir inundaciones y advertir la caída de granizo, los funcionarios prometen que el cruce de información servirá también para proyectar obras hídricas en la ciudad pensadas según las nuevas inclemencias que comienzan a registrarse producto del cambio climático, como los fuertes vientos.

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Lo que provocó esta noticia fue una abrupta caída del volumen negociado en el CCL, al descender de u$s 16 millones diarios a u$s 5 millones en el AL30c, que es el ticker del Argentina Ley Local 2030. Pero también provocó una caída en la operatoria del dólar MEP, ya que el AL30D cayó de negociar u$s 30 millones a u$s 20 millones por día.
Pero la caída fuerte estuvo en el AL30C, el Argentina 2030 cable, que cayó de entre u$s 25 y u$s 30 millones diarios, con fuerte presencia oficial suministrando liquidez (el mercado cree que es el BCRA), a u$s 5 millones diarios.
El uso de los AL30, el bono referencia para el cable, colapsó por la normativa, y comenzó a migrar hacia los Globales, GD30, y eso generó el desarbitraje.
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fue utilizado por un bróker en forma masiva a través de un robot, con distintos cuits de clientes (u$s 30 les pagaba a cada uno, y ellos se hacían de u$s 760) hasta agotar el cupo de los u$s 38.000 semanales con cada uno. Dicen que se abusó de la situación entonces el conflicto estalló por los aires.
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