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La CGT pide reacción del Gobierno contra despidos y amenaza abandonar el diálogo

Juan Carlos Schmid

Juan Carlos Schmid

El cierre de la planta de la marca Banghó en Vicente López, que dejó cesantes a más de 200 trabajadores metalúrgicos, agotó ayer la paciencia sindical por la multiplicación de despidos y suspensiones en diversas actividades. La CGT, a través de uno de los miembros de su conducción, Juan Carlos Schmid, cuestionó duramente la "indiferencia" de la administración de Mauricio Macri ante la situación del deterioro del empleo y, tras exigirle una reacción urgente para contener los despidos, puso en duda la continuidad de la participación de la central obrera en la mesa de diálogo social.

"El Gobierno está destruyendo el marco de confianza necesario para cualquier diálogo", acusó Schmid en declaraciones a El Cronista. Y enfatizó: " Vemos la apatía y la indiferencia oficial frente al incumplimiento y la actitud irresponsable de los empresas que a pesar de los compromiso firmados siguen despidiendo trabajadores". El sindicalista se refirió de esa forma al acuerdo sellado a principios de diciembre pasado en el marco de la mesa de diálogo tripartita, por el cual se consensuó un freno a los despidos y cesantías por el término de 90 días.

"El Gobierno reclama por productividad y competitividad, y quiere bajar los costos laborales, pero su reacción es nula para enjuiciar al sector empresario que está atentando contra el propio diálogo", insistió Schmid en sus quejas. El dirigente expuso de esa manera el creciente malestar que acumula la primera línea cegetista por los efectos de la inflación y el estancamiento de la economía sobre el empleo y la capacidad de compra de los trabajadores. Esa bronca será el eje de las deliberaciones que mantendrá el próximo 2 de febrero el consejo directivo de la entidad, en su primer encuentro oficial del año. Previamente, mañana en Mar del Plata buena parte de los jefes cegetistas se dedicarán a analizar informalmente la situación en el marco del habitual asado estival que organiza cada año el dirigente gastronómico Luis Barrionuevo. De ese encuentro tomará parte, después de meses alejado de la coyuntura diaria de la CGT, el líder camionero Hugo Moyano.

La cita convocada por Barrionuevo y el malestar de varios dirigentes amenaza con dejar sin efecto el nuevo encuentro que funcionarios del Gobierno preveían mantener esta semana con el triunvirato cegetista con el objetivo de obtener su respaldo a una serie de iniciativas para generar condiciones para a creación de nuevos puestos de trabajo y fortalecer el blanqueo laboral.

Ese paquete, que incluye un programa de prácticas laborales y beneficios impositivos para aquellas firmas que regularicen personal, contraten nuevos trabajadores o actuales beneficiarios de programas sociales, fue presentado la semana pasada a la entidad por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el coordinador de la jefatura de Gabinete, Mario Quintana. Si bien no rechazan esas iniciativas, en la CGT advierten que no constituyen medidas de fondo para revertir el deterioro del mercado laboral.