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La CGT hará en octubre el primer paro nacional contra el Gobierno

La decisión fue producto de un intenso debate en la cúpula de la central. La fecha se anunciará tras el confederal, pero se concretará entre el 13 y 25 de octubre

El paro fue el tema central de la reunión del consejo directivo de CGT

El paro fue el tema central de la reunión del consejo directivo de CGT

El primer paro general de la CGT contra la gestión de Mauricio Macri se concretará en octubre próximo. Esa decisión fue producto del intenso debate de casi tres horas que mantuvieron ayer los miembros del consejo directivo cegetista, quienes descuentan que las dos CTA junto con los movimientos sociales se sumarán a la protesta en la que la central obrera pondrá en marcha en la práctica su apuesta por conducir el conflicto social apalancado por el profundo rechazo a la política económica del Gobierno.

La reunión del Comité Central Confederal de la entidad, prevista para el próximo 23 de septiembre, ofrecerá el escenario para la oficialización de la medida de fuerza (en los hechos facultará a la conducción a convocarla), aunque la fecha concreta de la huelga se fijará unos días después, confiaron fuentes sindicales. Según las alternativas que se barajan en la central, el paro se realizará entre el 13 y el 25 de octubre. "La fecha todavía no está, puede ser un jueves, el 13, el 20 (de octubre) o un miércoles", comentó un referente del consejo directivo cegetista. Otro dirigente señaló que "hay tiempo" para definir el día, en tanto remarcó que la metodología que genera más adhesiones es la de un paro tradicional de 24 horas, sin movilizaciones ni marchas.

"Tenemos que seguir generando los consensos necesarios en la sociedad, consolidar un volumen político necesario para poder discutir con el Gobierno desde un lugar de mayor fortaleza", explicó un sindicalista en referencia a la decisión de la central de no apurar los tiempos para fijar la fecha de la protesta. "Si lo anunciamos ahora el Gobierno nos va a correr con el discurso de la desestabilización", justificó.

En parte esa definición también busca tranquilizar el propio debate puertas adentro de la entidad, entre aquellos gremialista que presionan por asumir una posición de confrontación abierta y los dirigentes que insisten en la necesidad de mantener los canales de diálogo abiertos con el Ejecutivo. "Se trata de cómo administrar los tiempos del conflicto, de saber cuándo avanza y cuándo retroceder porque en el Gobierno no van a cambiar", analizó un gremialista. Ayer las diferencias entre los sectores más críticos y los dirigentes más moderados volvieron a evidenciarse en el transcurso del encuentro encabezado por el triunvirato de conducción, que componen Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña.

En la rueda de prensa posterior al encuentro, Daer afirmó que la central "seguramente" avanzará con una medida de fuerza porque, dijo, "estamos ante un momento por demás complicado en términos políticos y económicos y no vemos muchas posibilidades de obtener respuestas a los reclamos". "Todo indica que el 23 de septiembre vamos a ver el horizonte y el Confederal facultará a la conducción a tomar las medidas que sean necesarias", enfatizó.