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La CGT anunció un plan de lucha que para el Gobierno tiene "tinte político"

Lo decidió la cúpula sindical tras retirarse del diálogo social. Criticó la política económica y repudió el aumento de despidos. Preocupación en el Ejecutivo

La CGT anunció un plan de lucha que para el Gobierno tiene

Un día después de haber decidido retirarse de la mesa de diálogo social, la conducción de la CGT resolvió ayer pasar a la ofensiva en su postura de endurecimiento hacia la administración de Mauricio Macri y anunció un plan de lucha como expresión de su malestar por la política económica oficial y el aumento de los despidos y suspensiones en diversas actividades.

La escalada cegetista arrancará el 7 de marzo con una marcha al Ministerio de Producción de los gremios industriales, los más golpeados por la caída del empleo, con el apoyo del resto de la central; y se completará con un paro nacional con movilización que se concretará entre fines de marzo y la primera quincena de abril y sumará la adhesión de los movimientos sociales. "Ya no hay más tiempo para el diálogo", resumió el dirigente Héctor Daer, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, al término de la tensa reunión de casi cuatro horas que mantuvo el consejo directivo de la entidad.

Daer junto a Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, los otros dos referentes de la cúpula, justificaron la decisión del plan de lucha en la falta de cumplimiento de los acuerdos sellados en el marco del diálogo y los efectos de las principales medidas económicas del Gobierno, entre las que mencionaron el deterioro del empleo, la aceleración de la inflación, la caída del consumo y el intento oficial de imponer un techo del 18% a las negociaciones salariales.

La determinación sindical de asumir una actitud de mayor confrontación fue recibida con preocupación en el Gobierno, donde rechazaron las críticas de los gremios a sus políticas y advirtieron sobre la intencionalidad política de las protestas anunciadas por la CGT. "Vemos una diferencia de diagnósticos. Nosotros vemos una evolución económica con un sendero de crecimiento y recuperación, que se observa en el crecimiento del empleo, en la recuperación de la construcción, en el aumento de los patentamientos y las escrituras. Y que se manifiestan en las cifras que hemos difundido porque este es un Gobierno que dice la verdad", afirmó un importante portavoz del Ministerio de Trabajo. Y completó en esa línea: "Sabemos que hay algunos sectores que tienen dificultades y estamos ayudandolos. Frente a esto, entonces, percibimos que la medida de la CGT tiene tintes políticos". Pareció una referencia directa al arranque del año electoral.

Desde la central obrera tomaron distancia de esa crítica aunque coincidieron en que su diagnóstico sobre la realidad económica y social del país está en las antípodas de la visión oficial. "Están viendo otro país, no se dan cuenta que la gente está mal y que todas las medidas que anuncian solo sirven para enfriar la economía y bajar más el consumo", se quejó un dirigente de la primera línea de la central obrera.

La definición del plan de lucha fue producto de una larga y tensa deliberación de cúpula gremial, en la que no faltaron fuertes cruces y encendidos discursos. Durante el encuentro, que se desarrolló en el edificio de la Fempinra ante el corte de energía eléctrica que afectó a la sede cegetista de Azopardo 802, se acordó respaldar la propuesta de los gremios industriales y movilizarse en conjunto el próximo 7 de marzo al Ministerio de la Producción, que encabeza Francisco Cabrera, uno de los funcionarios más cuestionados por la dirigencia gremial, para repudiar la apertura de las importaciones y sus efectos sobre empleo en la actividad fabril.

Tras esa protesta, el triunvirato cegetista le pondrá fecha a su desafío más ambicioso: una jornada de paro activo que culminará con una movilización a la Plaza de Mayo. Según deslizaban ayer varios sindicalistas, esa medida recién se concretará durante la primera quincena de abril, lo que le ofrecerá al Gobierno un plazo importante para intentar recomponer la relación con lo gremios y postergar en el tiempo el primer paro nacional contra su gestión.