IMPSA reestructuró el 98% de su deuda por u$s 560 millones y se relanza

IMPSA acordó con sus acreedores, entre ellos bancos públicos y privados nacionales e internacionales. Recompondrán su estructura de capital y siguen con proyectos  

IMPSA, ex Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A., logró ayer la aprobación del 68,18% de sus acreedores para reestructurar el 98,16% de su deuda por u$s 560 millones, mediante un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE). La empresa con sede en Mendoza consiguió un "reperfilamiento" (cambio en el perfil de los vencimientos) de su deuda, sin quita de capital.

El canje será por Obligaciones Negociables, un bono internacional y nuevos préstamos y se realizará gracias al visto bueno de entidades públicas y privadas, nacionales e internacionales, como el Banco Nación, el BICE, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Export Development Canada y bonistas internacionales.

El nuevo bono en dólares tendrá un período de gracia hasta 2025, momento en el que se empezarán a pagar intereses a una tasa de 1,5% anual. A partir de 2028, IMPSA comenzará a abonar el capital, con vencimientos anuales sucesivos durante nueve años, hasta 2036, según contó a El Cronista su CEO, Juan Carlos Fernández.

Además, en los próximos cinco años quedará la posibilidad de generar excedentes de caja que permitan pagar anticipadamente la deuda.

Desde 2018, la empresa afrontó una reestructuración, por la que sus acreedores principales (los bancos BID, BICE, Nación, Provincia, Hipotecario, el brasileño Bradesco y el fondo de inversión Moneda Asset Management) formaron un fideicomiso que se quedó con el 65% de las acciones. El otro fideicomiso fue a parar a las manos de la familia Pescarmona, por el 35% restante. Dentro de 18 a 24 meses, los acreedores que tienen el 65% podrán poner a oferta pública sus tenencias.

Tras el anuncio de ayer, IMPSA presentará el APE ante el Segundo Juzgado de Procesos Concursales, Circunscripción I de Mendoza, para su homologación y la compañía "continuará con la implementación de las distintas etapas de su plan para la recomposición de su estructura de capital", según les informaron a sus inversores.

La ex Pescarmona, un apellido ilustre en el mundo empresario argentino, intentará "volver al sitial que ocupó durante décadas a la vanguardia del desarrollo tecnológico mundial en materia de energía hidroeléctrica, nuclear y de otras energías renovables, para seguir produciendo tecnología argentina exportable al mundo".

Actualmente, IMPSA estaba reemplazando 6 turbinas y rehabilitando 6 generadores de la central hidroeléctrica Yacyretá, y construía el reactor nuclear CAREM 25.

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