Huellas digitales, senadores en oficinas públicas, y debate abreviado: así quiere Cristina la sesión virtual

La vicepresidenta se reunió hoy con los jefes de bloque del Senado con su idea de protocolo para reunir a la Cámara el 6 de mayo. Oficiales del Renaper validarán la identidad de los legisladores que, en lo posible, no deberán hacer la videollamada desde sus casas.

Nada de estar en sus domicilios, con ropa de cuarentena, ni identificarse sólo con su rostro en la pantalla. Después del fallo de la Corte Suprema,  que según su visión permite blindar jurídicamente las leyes que se aprueben de formato 2.0, Cristina Fernández de Kirchner le presentó hoy a los líderes de los bloques del Senado su propuesta para realizar la sesión virtual el próximo 6 de mayo. 

La vicepresidenta recibió al presidente del bloque del Frente de Todos, José Mayans y al presidente de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff. Además, les mostró el equipamiento que se montó en el recinto porque, incluida ella, algunos secretarios y prosecretarios estarán presentes el día que el oficialismo espera tratar, entre otros, el proyecto para crear un impuesto extraordinario a las grandes fortunas. 

Según el protocolo que armó la ex Presidenta, los senadores estarán conectados a través de videollamada pero no en sus casas. La conexión remota se deberá realizar "en un organismo oficial como una Legislatura, Concejos Deliberantes, Municipalidad, Gobernación", según la propuesta. Lo justifican en que esas dependiencias cuentan con la infraestructura de internet necesaria. 

Alguna excepción podrá haber si un legislador no puede salir, por ser grupo de riesgo, por ejemplo, "deberá certificar dicho impedimento en forma fehaciente y podrá realizar la conexión desde su domicilio". 

Mientras el titular de Diputados, Sergio Massa, recibió al ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro, para afinar un sistema de reconocimiento facial con el Registro Nacional de las Personas, la propuesta de la vicepresidenta es que los senadores validen su identidad con sus huellas digitales "a través de oficiales de RENAPER que se encontrarán in situ".

Por lo inédito del formato 2.0 de la sesión, Cristina Kirchner pide que la sesión dure lo menos posible, poniendo como tope unas 4 horas, por lo que recomienda: "reducir al mínimo la cantidad de oradores/as y el tiempo en el uso de la palabra". Quien quiera, puede introducir su discurso directamente en la versión taquigráfica. 

Votarán de forma remota, a través de un sistema online; sin embargo, después Cristina Kirchner leerá los votos individuales y si hay un problema, se rectificará verbalmente. Por las dudas hay Plan B: "En caso de ser necesario, subsidiariamente, la votación podrá realizarse a viva voz, previa identificación de la Senadora o Senador"