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Gracias a recursos del blanqueo, el déficit primario fue de 4,6% del PBI en 2016

El déficit primario fue de $ 359.382 millones, y el financiero, $ 365.168 millones. "La deuda flotante está en niveles históricamente bajos", sostienen desde Hacienda

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el día que asumió ya sabía que tenía que lidiar con un déficit alto

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el día que asumió ya sabía que tenía que lidiar con un déficit alto

El año pasado se obtuvo un déficit primario de $ 359.382 millones, cifra que representa un estimado de 4,6% del PBI, según confirmó ayer el Ministerio de Hacienda en un comunicado. De esta manera, sobrecumplió la meta oficial, fijada en 4,8% del producto, aunque algunos analistas señalan que, sin los recursos que se obtuvieron por el blanqueo, el rojo fiscal habría sido de 5,9%.

Al considerar además del pago de intereses de la deuda pública, los ingresos por rentas financieras originadas en las utilidades distribuidas por el BCRA y las producidas por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS, el resultado financiero fue deficitario en $ 365.168 millones.

Según detalló la cartera a cargo de Nicolás Dujovne, el resultado fiscal de 2016 fue producto de un incremento anual en los ingresos primarios del 35,3% y un aumento del gasto primario en 38,2% para el mismo período. "A precios constantes, los ingresos cayeron 1,6% y el gasto se mantuvo, mientras que en términos del PBI, se ubicaron en 20,4% y 25%, respectivamente", detallaron en un comunicado desde Hacienda.

Y resaltó que "el ejercicio fiscal de 2016 arrojó también el cumplimiento de los siguientes objetivos fiscales: se sobrecumplió en 0,2 puntos porcentuales del PBI (un equivalente a $ 20.000 millones) la meta fiscal anual fijada inicialmente en 4,8% del PBI; se redujo la presión tributaria por casi 2% del PBI (excluyendo los ingresos extraordinarios del blanqueo), lo cual implicó la primera reducción significativa de la presión tributaria en más de 14 años; el gasto social tuvo un crecimiento del 38,8% anual, principalmente como consecuencia del aumento en los pagos de jubilaciones y pensiones (37,2% anual); y se cancelaron deudas atrasadas y no registradas por 1,1% del PBI. La deuda flotante al 31 de diciembre de 2016 se ubicó en niveles mínimos históricos".

Hay que tener en cuenta que entre octubre y diciembre se recaudó, por la penalidad que se cobró a quienes decidieron entrar al régimen de sinceramiento fiscal $ 106.700 millones, según había detallado la AFIP a principios de enero cuando dio a conocer los datos de ingresos tributarios. Sin estos ingresos, el déficit primario en 2016 habría sido de 5,9% del PBI.

En diciembre, puntualmente, el déficit primario fue de $ 59.298 millones, según estimó Gabriel Caamaño Gómez, de Consultora Ledesma, en base a los datos oficiales difundidos ayer. Este número es, aún con los recursos extra, un 40% mayor al de diciembre de 2015. Sin contabilizar las rentas de la ANSeS, el Banco Central y los ingresos del blanqueo, el rojo fiscal de diciembre habría sido de $ 149.693 millones, un 253% más que igual mes de 2015.

El gasto primario pegó un salto y creció un 85,4% en diciembre hasta los $ 292.721 millones, mientras que los ingresos (ayudados por el blanqueo) crecieron un 102% hasta los $ 233.422 millones.
"Durante el primer año del gobierno de Mauricio Macri el ajuste fiscal fue, en el mejor de los casos, insuficiente. Y, en el peor, no existió", sostuvo Caamaño Gómez.

Ahora bien, la duda que existe entre los analistas es si el fuerte incremento del gasto se debió a que se cancelaron erogaciones que se venían "pisando" o si se adelantó gasto de 2017. Para Caamaño Gómez, es la primera opción.

Martín Polo, de Analytica, puso en duda y sostuvo que "ojalá que hayan adelantado gastos, así veremos una dinámica de gasto mucho menor en 2017". Y dijo que "la lectura puede ser que se aceleró el gasto una vez que se tuvo los ingresos del blanqueo, no al revés". De todos modos, reconoció que "haber dinamizado el gasto de esa manera, no fue lo idea: fue a provincias y a subsidios, no para que explote la obra pública".

También para Hernán Hirsch, de FyE Consult, "se privilegió el adelantamiento del gasto para aliviar meta fiscal 2017 y poder gastar el próximo año".