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Fundación Capital alerta que el país no debe caer en la tentación de un dólar bajo

La entidad que dirige Martín Redrado analizó las últimas medidas del Gobierno. Celebró que “el mundo nos quiere prestar”, pero advirtió que “no hay que repetir viejos errores”.

Fundación Capital alerta que el país no debe caer en la tentación de un dólar bajo

“El nuevo desafío para Argentina es evitar caer en la tentación de un dólar bajo y un mayor endeudamiento “, sostiene el informe Financiero Semanal, elaborado por Fundación Capital, entidad que dirige Martín Redrado.

El análisis está distribuido en tres partes: la salida del default, el programa financiero del Gobierno para este año y el pedido de no repetir viejos errores. Todos estos capítulos explican las últimas medidas económicas del Gobierno de Mauricio Macri.

La salida del default

El informe celebró el fin de la puja con los holdouts: “La salida del default evitó una devaluación mayor y un mayor ajuste del nivel de actividad. No contar con la ventanilla de dólares financieros hubiera presionado las reservas del BCRA y requerido un mayor ajuste de las cuentas públicas y un nivel de tasa de interés mucho más elevado que el actual a fin de mantener la estabilidad monetaria. Hacia adelante, implica contar con una mayor cantidad de recursos o fondos destinados a financiar la transición hacia el equilibrio presupuestario – nacional y provincial – , proyectos de inversión privada o meramente refinanciar vencimientos – públicos y privados –”.

Por otra parte, se analizaron las condiciones del pago a los acreedores. Aquí, el informe aseguró que, con una sentencia de por medio, “los márgenes para negociar eran estrechos”. Sin embargo, planteó la duda respecto a la proyección que hace el Gobierno “sobre el monto – u$s 1.500 millones – del acuerdo a alcanzar con los acreedores que aún no dieron el visto bueno, ya que este monto es inclusive menor al valor del capital original en default – u$s 1.867 millones”.

En ese sentido, criticó la confusa manera de comunicar del Gobierno: “podría pensarse que esta previsión asume que algunos acreedores no se van a presentar, pero igual así llama a confusión porque el capital total en default en moneda extranjera sumaba U$S6.536 millones contra los u$s 6.021 millones oficialmente informado”.

Los resultados de la colocación de deuda también fueron analizados positivamente. “Si bien el ‘book’ pudo haber estado algo ‘inflado’ – las ofertas sumaron u$s 68.600 millones, más de 4 veces los u$s 15.000 millones inicialmente buscados –  el interés de los inversores estuvo claramente por encima de cualquier cálculo optimista”.

El informe también destacó que “se colocó deuda voluntaria a 30 años de plazo, algo totalmente impensado para la Argentina, reservado para otras ligas” y el “timming” con que se realizó “ya que coincidió con un muy buen momento de los mercados financieros globales”. Además, señaló que “rendimientos como los que ofrecen los bonos argentinos no se consiguen en ninguna otra parte del mundo”.

El programa financiero del Gobierno

En este punto, el texto tuvo algunas críticas contra la gestión macrista. En primer lugar, cuestionó que “lo que se presenta como una reducción del déficit puede estar disimulando un incremento del mismo”, en referencia al objetivo del Gobierno de cerrar el año con un déficit primario de 4,8% del PBI frente al 5,4% de 2015. “La meta del -4,8% no está claro que esté contemplada, especialmente, teniendo en cuenta que los resultados conocidos para el primer trimestre de 2016 no la incorporan. Bajo una comparación homogénea estaríamos migrando de un déficit de 4,3% del PBI a uno de 4,8%. En valores nominales, significa pasar de un desequilibrio de $ 235.119 millones a otro de $358.174 millones”. A su vez, agregó que “no está indicado cómo se cumplirá la meta con una progresión de recursos y gastos”.

De todas maneras, a pesar de esto último, según las estimaciones de Fundación Capital, “la tasa de crecimiento del gasto primario estaría muy a la par de la tasa de los ingresos – 29.1% anual –, lo cual nos lleva a estimar un déficit primario ajustado de $ 306.000 millones – frente a los $ 358.000 millones oficiales”.

No repetir  viejos errores

“Sin duda la buena noticia es que el mundo nos quiere prestar, pero cometeríamos un grave error si creemos que todo se termina aquí y en adelante seremos sólo receptores de buenas nuevas”, advirtió el análisis, que a la vez añadió que “atraer capitales financieros es sólo el primer paso”.

En ese sentido, alertó que “ahora corremos con otro riesgo: enamorarnos del dólar bajo y tentarnos con ‘patear hacia delante’ la corrección del déficit fiscal ante la posibilidad de endeudarnos”.

Para finalizar, el estudio concluyó que “aún después de haber devaluado el peso un 50%, la competitividad local es baja. A su vez, el dólar a nivel mundial se está apreciando (…), la dinámica de las tasas internacionales es ascendente, Brasil se mantiene en baja y el déficit energético se mantiene. El contexto internacional no implica volver a los ’90 (…) pero el modelo de Balanza de Pagos de Argentina de aquí en lo sucesivo va a estar más emparentado con dólares financieros que comerciales, como sucedió a lo largo de toda la década pasada. La historia argentina indica que tenemos tendencia a repetir los errores del pasado. Esperemos que esta vez sea diferente”.