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Final apurado para un acto caliente que terminó con empujones y botellazos

"Nene, vas a romperle la cabeza a alguien", le recriminó una señora a un joven que practicaba el lanzamiento de una gaseosa de litro y medio. "Tiene poquito. Y se la tiro a éstos para que nos escuchan", se defendió. La mujer no quedó conforme: "Le va a romper la cabeza a alguien", repitió al aire, antes de que la botella saliera despedida hacia el triunvirato de la CGT.

Entre botellazos, silbidos, empujones, gritos, algún golpe y hasta el revoleo de una silla, Héctor Daer y Carlos Acuña apenas lograron hacer 20 metros desde el escenario para resguardarse en el edificio de la Federación de Empleados de Comercio, con rejas que los protegían, algo que las vallas ni el personal de seguridad habían logrado. "Ahí se escoden los traidores que pactan con el Gobierno", reprochó uno.

Durante la caótica huida, los grupos electrógenos en la vereda, que alimentaron los micrófonos, oficiaron de escudos contra los improvisados proyectiles. No tanto para Acuña, que recibió algunos golpes. En medio del caos, un custodio de Pablo Moyano, si bien el hijo del ex líder cegetista junto a Juan Carlos Schmid habían salido a salvo por delante, revoleó una silla hacia la enardecida muchedumbre. El palco quedó vacío: de dirigentes y hasta del atril, que no sobrevivió al enojo.

No hacía cinco minutos que había terminado el acto cuando se comenzó a corear con más fuerza algo que ya había sonado durante los discursos: "PA-RO GE-NE-RAL", resonó por Diagonal Sur y Chacabuco, centro neurálgico de la masiva movilización gremial que copó el centro porteño. La demanda ante una huelga sin anunciar con calendario dio pie al repetido reclamo: "Poné la fecha, la puta que te parió". Entre los centenares que protestaban detrás del palco había remeras de "Macri Gato", afiches con los rostros de Néstor y Cristina Kirchner y una bandera de Berazategui. Fue fácil para la CGT acusar al intendente Patricio Mussi.

La contracara de la división del final entre cúpula y bases fue que la masiva convocatoria reunió, si bien por separado, a un disperso peronismo. La Cámpora por una calle, el PJ bonaerense oficial por otra, los intendentes del Grupo Esmeralda caminando más allá, y dirigentes que fueron por su cuenta. Como Florencio Randazzo, que reapareció por segunda vez en 48 horas, mientras se rumorea con una candidatura. Su némesis, el ex presidenciable Daniel Scioli también dijo presente: se acerco al acto arriba de la moto del corredor Marcos Di Palma.

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Comentarios5
Ricardo Avila
Ricardo Avila 08/03/2017 11:51:14

Una muestra de lo que pudo haber sido Argentina. Peor o igual que Venezuela. Los que vivimos los 70 sabemos donde termina esto con el peronismo en el poder. NO VUELVEN NUNCA MAS.

Justicialismo Y Pobreza
Justicialismo Y Pobreza 08/03/2017 09:15:45

Vivir en Peronland bajo la ley de la selva. ....

Hernán García
Hernán García 08/03/2017 08:35:46

EZEIZA 2017-

Florencia Feuring
Florencia Feuring 08/03/2017 06:29:08

Esos simios gobernaron 12 años, ahora se entiende por que estamos tan en el fondo

Dardo Buryaile
Dardo Buryaile 08/03/2017 03:26:11

Hay que darles algunas armas a los muchachos antes de las manifestaciones...