Jueves  20 de Agosto de 2020

Federico Bernal: "Las tarifas deben ser pagables y hoy le cuestan mucho a una parte de la ciudadanía"

El interventor del Enargas revisa los cuadros tarifarios heredados y ya pidió declarar nulos algunos aumentos. Cree que debería subsidiarse a la demanda

Federico Bernal: "Las tarifas deben ser pagables y hoy le cuestan mucho a una parte de la ciudadanía"

Las tarifas de la energía resultaron un problema macroeconómico de magnitud en la década pasada, ya sea por los subsidios que tuvo que destinar el Estado Nacional para cubrir los costos de producción o por el impacto que tuvo en los usuarios residenciales, los comercios y las industrias los aumentos de los últimos años.

En una entrevista vía Zoom de más de una hora, Federico Bernal, que es desde marzo el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas, órgano de contralor de los servicios públicos de transporte y distribución de gas natural por redes), comentó a El Cronista que busca antes de fin de año renegociar nuevos cuadros tarifarios.

Bernal sostiene además que las tarifas deben ser pagables y que una parte de la ciudadanía todavía tiene problemas para ello.

- ¿En qué estado está la revisión de las tarifas que encara el Enargas?

- Se congelaron los cuadros tarifarios heredados, que están siendo revisados y que ya tienen los resultados para Camuzzi Gas Pampeana y para Transportadora de Gas del Sur (TGS).

Yo recomendé la semana pasada al Poder Ejecutivo que se declare la nulidad de la última Revisión Tarifaria Integral (RTI) y la revocación por ilegítima. Sugiero la alternativa de la renegociación, con nuevos cuadros tarifarios.

Estoy encontrando serias irregularidades. Al estar congelados los cuadros tarifarios, las irregularidades siguen estando vigentes. Las RTI están virtualmente suspendidas.

- ¿Las distribuidoras y transportistas de gas tienen que estar preocupadas?

- Lo de la preocupación es algo que viene impuesto desde afuera. Las licenciatarias fueron víctimas de las muy malas políticas de Cambiemos, muchas de ellas violatorias del marco regulatorio del gas, como las Bases y Condiciones que estableció en 2017 el ex ministro de Energía, Juan José Aranguren, que violan la Ley 24.076.

Eel Enargas que se apartó reiteradas veces de las Reglas Básicas de la Licencia. Una lástima, pues eso podría haber evitado o tal vez minimizado el impacto negativo en las tarifas que provocaron los constantes desastres regulatorios.

Así que respondiendo tu pregunta: al contrario. Deberían preocuparse si no resolvemos este caos heredado.

Por caso, las distribuidoras se comprometieron a pagar el gas en dólares a las productoras, mientras recaudan en pesos. La anterior conducción del Enargas trasladó precios en dólares a las tarifas por primera vez en la historia.

Si bien tienen la responsabilidad de no haberse dado de baja de esos contratos y renegociarlos ante la nueva situación macroeconómica pos-devaluación de 2018, pienso que fueron víctimas del anterior Gobierno.

- ¿En qué sentido?

- Las tarifas como estaban no iban a ningún lado. Algunas distribuidoras presentaron gravísimos problemas en sus estados contables en 2018 y 2019. En las audiencias públicas hablaban de las deudas que iban acumulando y que crecía la morosidad de los usuarios.

Por eso recomendaron al Poder Ejecutivo diferir una parte de los pagos en invierno. Y fue el ex presidente, Mauricio Macri, el que congeló las tarifas y bonificó las facturas de invierno porque no se iban a poder pagar. No fue Alberto Fernández.

- ¿Qué problemas considera que causaron los cuadros tarifarios anteriores?

- El precio del gas estaba dolarizado e iba creciendo a un ritmo injustificado. Las empresas ven que fue un caos lo que se hizo con las tarifas. Las petroleras viven quejándose de que las distribuidoras no se pagan.

Y las licenciatarias siguen teniendo los mismos problemas, más allá de que tuvieron años muy buenos y hubo un reparto interesante de dividendos entre sus accionistas.

- ¿Cómo se resuelve lo que usted llama “caos” heredado?

- El pedido que me hizo el Presidente es estudiar lo sucedido, no solamente para saber cómo seguir, sino para que no vuelva a pasar.

Las empresas tienen que ganar y tienen que poder invertir; y el servicio público tiene que expandirse y cumplir su rol como herramienta estratégica para el desarrollo humano, económico, productivo y federal del país.

Desde hace más de un mes estoy recolectando y analizando el estado de situación de las empresas, porque las tarifas están congeladas desde octubre de 2019. 

En el marco de la revisión y la auditoría pediré una asistencia extraordinaria, pues el servicio público no puede dejar de prestarse.

Asimismo, y si el Poder Ejecutivo acepta nuestras recomendaciones, considero fundamental que las empresas participen activamente de la confección de eventuales nuevos cuadros tarifarios. Las tarifas se tienen que actualizar, pero tienen que ser pagables.

- ¿Hoy las tarifas son pagables?

- Para una parte de la ciudadanía todavía no, les cuesta mucho.

Las críticas al ex ministro de Energía, Juan José Aranguren, son una constante. Bernal piensa que entre él y el ex presidente, Mauricio Macri, dejaron un "caos"

- Al margen de que se tengan que rediscutir los cuadros tarifarios, ¿van a aumentar las tarifas o se van a mantener congeladas como hasta ahora? En este contexto de pandemia, ¿cómo piensan hacer para subirle las tarifas a los comercios que hoy venden menos?

- El congelamiento llega hasta fin de año. Entonces tendremos los resultados de la revisión, que dirán lo que tenemos que hacer.

El objetivo del Ente es proteger los derechos de los usuarios y usuarias. Ni siquiera es que haya tarifas bajas. Deben actualizarse semestralmente. El punto es que las tarifas se puedan pagar y que este servicio público sea considerado esencial.

Remarco los conceptos del fallo CEPIS de la Corte Suprema de Justicia de 2016, que dice que el mercado no puede estar por encima del hombre. Las tarifas deben ser asequibles y no deben ser confiscatorias.

No vamos a repetir el escenario de 2017 con todo lo que ocurrió. ¿Podemos tener tarifas que a las empresas les deje una rentabilidad justa y razonable, que los usuarios la puedan pagar, que permitan el desarrollo? Sí, porque el Estado puede decidir tener tarifas diferenciales y subsidiar a los que más lo necesitan con la tarifa social, que la destruyó el macrismo.

Debe estar contemplado el aumento de los costos, pero no con un traslado automático como era antes. Se debe hacer un mix, que tenga en cuenta los sueldos de las empresas y revisar cada semestre la demanda de cada licenciataria y su rentabilidad.

- En las RTI se fijaron rentabilidades del 9,33% anual en dólares. ¿Eso es razonable? ¿Es poco o mucho?

- Es algo pasado. El porcentaje no me parece excesivo pero cualquier cosa que esté en dólares debe cambiarse y esa fue una de las promesas del Presidente: desdolarizar tarifas, desdolarizar la economía.

Va a ser muy difícil hacerlo porque al haberse destruido una parte significativa del aparato productivo industrial hay una parte importante que se importa y antes no se hacía. Tener el insumo pesificado significa tener acá la producción del equipo, el cable y el panel.

En la RTI no estaba el índice de salarios. Recién se incorporó en octubre de 2018 porque, por cómo estaban configuradas, las tarifas atadas a la inflación se iban al demonio. Las distribuidoras protestaron. Cualquier factor de ajuste que pueda pasarse a pesos, bienvenido.

- ¿Cómo sigue la revisión que lleva adelante?

- En las próximas semanas presentaremos al Ejecutivo Nacional los resultados para Metrogas, Litoral Gas y Naturgy. Para comienzos de septiembre tendremos los de Distribuidora de Gas Cuyana y Camuzzi Gas del Sur. Y entre el 15 y 20 de octubre habremos terminado con las doce auditorías (las nueve distribuidoras, Redengas y las dos transportistas).

- ¿Y luego?

-  Nuestra labor no termina en la revisión. Las distribuidoras nos presentaron una propuesta de subasta que mejora las imperfecciones de la subasta de 2019. Cuenta con el interesante aporte de asegurar el gas convencional para la demanda prioritaria.

Como sea, todavía hay mucho para hacer. Mi objetivo es dejar saneado todo lo pueda el funcionamiento del servicio público, con tarifas justas, razonables y asequibles, empresas con ganancias igualmente justas y razonables, y todo en el marco de la Ley del Gas plenamente vigente.

No pudimos hacerlo entre 2003 y 2015, tampoco hasta 2017; luego, y hasta 2019, la gestión de Macri se las ingenió para violarlo una y otra vez, no pudiendo siquiera terminar con los subsidios a la producción de gas, supuesta razón de ser del tarifazo.

De hecho, levantaron la producción que ellos mismos tiraron abajo en 2017 con los subsidios de la Resolución 46/2017 que, si bien contribuyeron a dar vida al extraordinario proyecto Fortín de Piedra, provocaron una muy grave disrupción del mercado del gas, afectando gravemente a YPF. Ojalá podamos normalizar toda esta situación en breve.

- Una crítica que se hizo respecto a las tarifas fue que los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires pagan menos que en el resto de las provincias. ¿Se piensa revertir eso y que los que puedan pagar más, lo hagan, y los que no tengan accedan a subsidios?

- Totalmente. Es un punto fundamental si el Poder Ejecutivo decide la confección de nuevos cuadros tarifarios. También hasta 2015 se ofreció que voluntariamente algunos usuarios se dieran de baja de los subsidios y nadie lo hizo.

Lo que hizo Aranguren con el tarifazo fue una quita masiva de subsidios. Los precios tenían que acomodarse a los reales, a lo que costaba la energía. Eso derivó en tarifas impagables y en que Macri no pudo levantar la producción de gas sin subsidios.

- En el medio Argentina entró en recesión y las empresas ganaron menos por la caída del consumo. ¿Cree que eso no se analizó en las RTI?

- Sí. El hecho de estar con una política liberal, de apertura comercial indiscriminada y tipo de cambio flexible, debió haber sido discutido.

Los índices de ajuste fueron la inflación mayorista (IPIM) y minorista (IPC). Con precios en dólares, ataron al tipo de cambio lo que la gente paga en las tarifas.

- Una de las condiciones que pactó Aranguren para las RTI fue que las compañías dieran de baja sus reclamos contra el Estado por el congelamiento de las tarifas entre 2002 y 2015, que podían terminar en juicios por u$s 3450 millones ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI). ¿Si se declaran nulas las RTI, estas empresas pueden activar estas causas?

- Si quisieran ir al CIADI, podrían ir. Pero en las Actas Acuerdo Integrales suscriptas en los anteriores gobiernos del kirchnerismo, que están vigentes, establecían la obligación de desistir de los reclamos luego de firmada la nueva RTI.

Los reclamos se hubieran dado de baja con la nueva RTI. No es un valor agregado que le dio Aranguren. Y el Estado podía perder pero también ganar esos juicios.

- Acaba de denunciar penalmente por segunda vez a Aranguren. ¿De qué lo acusa ahora?

- A él Aranguren y a otros seis ex funcionarios. Es por una posible comisión de delitos de incumplimiento de deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles con la función pública y administración fraudulenta.

Encontramos una muy grave manipulación del factor de actualización de la base tarifaria, la cual multiplicaron por “33”, cuando los mismos funcionarios reconocieron en diversos mails no solamente que tenían que modificar los cálculos para llegar a ese número, sino que con un factor de 24 o menos era totalmente viable.

El ex interventor del Enargas, David Tezanos, reconoció esa manipulación al responder un pedido de un hombre de la Subsecretaría de Coordinación de Política Tarifaria con la siguiente frase: “Es para quedar cubiertos en Enargas con la elección del índice”.

Esta maniobra ocasionó un ingreso adicional por un mínimo de u$s 1343 millones entre 2017 y 2021.

- Si los precios locales que las petroleras necesitan para que sus inversiones sean rentables no pueden ser pagados por la mayoría de la población, ¿eso puede derivar en que los subsidios vuelvan a crecer aceleradamente?

- En 2018 las mismas petroleras reconocieron que para el no convencional ya no se necesitaban más subsidios a la producción, porque ya se había hecho la curva de aprendizaje.

Eso fue antes de la era Macri, por la recuperación de YPF como empresa de bandera y el contrato que se firmó con Chevron.

El propio ex ministro Javier Iguacel dijo que con u$s 3,5 por millón de BTU alcanzaba. En 2015, con el Plan Gas que remuneraba un excedente de producción a u$s 7,5, tanto si el gas fuera convencional como no convencional, crecía la extracción.

Y también hay que pensar si debemos subsidiar a la oferta o a la demanda. ¿Por qué no les aseguramos a las empresas una demanda para hacerles atractivas las inversiones? Hay que estimular por ese lado.

- ¿Entonces está en desacuerdo con el Esquema de Gas 2020-2024, plan que surgió del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y su equipo?

- Entiendo que la presentación es este viernes (por hoy) y la propuesta tuvo modificaciones respecto de la versión que me envió la semana pasada el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales.

No obstante, comparto que la producción de gas no convencional debe recibir una ayuda para volver a reactivarla.

De todas maneras, me parece que el desafío pasa por inyectar recursos no solamente del lado de la oferta, sino también de la demanda.

- ¿No comparte subsidiar la producción de gas?

- Hay que impulsar la inversión, por ejemplo, con beneficios impositivos. Y hay que hacerlo fundamentalmente asegurándoles a las productoras una demanda en expansión y diversificada, con contratos a largo plazo y asegurados por el Estado Nacional.

Por eso el énfasis con las obras de infraestructura. Vengo trabajando con las distribuidoras y transportistas una serie de proyectos neurálgicos.

- ¿Cuáles son?

- Tres de ellas son el Gasoducto Mercedes-Cardales, ampliaciones sobre el Neuba II y sobre el San Martín, en Santa Cruz.

Por ejemplo, esta última obra, permite aumentar en 2 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) adicionales la capacidad de transporte del San Martín, con 60 kilómetros nuevos de cañerías, dando más empleo, beneficiando el polo productivo gasífero de esa provincia, aportando $ 1 millón diarios adicionales en concepto de regalías a la provincia.

Entonces, como vemos acá el subsidio o el financiamiento -público, privado, mixto o lo que sea- no va a la oferta, sino a otro eslabón de la cadena.

Instalamos cientos de nuevos kilómetros de gasoductos, aumentamos el sistema de transporte y damos empleo para casi cientos de familias. Simultáneamente, generamos las condiciones para que las productoras puedan invertir, ya que podrán colocar en el mercado su mayor producción.

- ¿El dinero público va directamente a la oferta?

- No, pero aseguramos la viabilidad comercial de 2 MMm3/d nuevos en el corto plazo y de hasta 4 MMm3/d de en el mediano. En síntesis, de esto se trata el círculo virtuoso del desarrollo. Lo mismo vale para la industrialización del shale gas.

Con esto, el dinero no iría directamente a los bolsillos de las empresas, sino a garantizarles que alguien les comprará su producto. Las productoras tendrían un panorama de demanda creciente y sus proyectos serían rentables.

- ¿Y el resto?

- Otro gasoducto clave es el de Mercedes a Cardales, en Buenos Aires. A partir de él sumamos automáticamente una cantidad enorme de grandes usuarios del sistema eléctrico de las zonas del Gran Buenos Aires y Litoral, así como eventuales nuevas centrales térmicas.

En paralelo, otorgamos viabilidad a nuevos proyectos gasíferos en diversas cuencas productivas. Mayor capacidad de transporte -además este gasoducto permite la transferencia bidireccional de unos 15 MMm3/d entre TGS y Transportadora de Gas del Norte (TGN)- es darle salida comercial al gas de Vaca Muerta.

Más industria gas intensiva, como la petroquímica, significa darle valor agregado al gas natural, erigir industria, diversificar la economía a partir de la explotación de un recurso primario.

Es también exportar nuestro gas industrializado como metanol y urea, recibiendo 5 o 10 veces más divisas que al exportarlo sin procesar. Es sustituir cientos de millones de dólares en fertilizantes, propileno y polipropileno. 

- ¿Qué pasa si una parte del subsidio se destina a una revolución de la industria petroquímica?

- El boom del gas no convencional en los Estados Unidos fue apalancado por el desarrollo masivo de su industria petroquímica, no solamente (siquiera mayoritariamente) por inversiones a nivel de la oferta.

Este boom del shale no se dio por subsidios estatales a la producción, sino que como bajó el costo del gas (algo que empezamos a ver acá en 2018) se hicieron inversiones multimillonarias en la petroquímica, que empezó a demandar ese gas. Las empresas podían colocar su producción y venderla a muy buen precio. Es al revés.

Acá además tenemos la ventaja del shale oil. Creo que se necesita un programa para duplicar la producción con destino de exportación. Este recurso viene con gas asociado mucho más barato. Y las empresas tendrán un gran incentivo a invertir.

- ¿Tiene pensado otro proyecto relacionado?

- Hay también otra forma de impulsar las inversiones, que las productoras van a agradecer y celebrar enormemente.

Tiene que ver con el principal problema de esta industria en la Argentina: la variación estacional de la demanda de gas natural. En verano sobra gas y en invierno falta.

Si pudiéramos almacenar el gas en verano y utilizarlo en invierno, los beneficios para todo el sector -incluyendo al Estado Nacional en materia de sustitución de importaciones- serían realmente fenomenales.

También se beneficiarían las propias empresas porque evitamos el cierre de pozos en tiempos de baja demanda, así como los Estados provinciales porque no dejarían de percibir regalías por ese mismo cierre de pozos.

- ¿Eso es con almacenamiento subterráneo?

- Sí. Actualmente hay que cerrar pozos en verano e importar gas en invierno. La Compañía General de Combustibles (CGC) tiene un proyecto piloto de almacenamiento en Santa Cruz. ¿Por qué no invertir en un Programa Nacional de Desarrollo de Reservorios Subterráneos para el Almacenamiento del Gas Natural?

- En junio el secretario de Energía, Sergio Lanziani, liberó los pagos a las petroleras por las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA) de 2018, y usted en ese momento denuncia a Aranguren y frena el proceso. Mientras una parte del Gobierno acelera para que vuelvan las inversiones, se revisa todo lo actuado anteriormente, que podría afectar a la producción. ¿Hay descoordinación?

- Hay que tener en cuenta, para analizar esto que se puede apreciar como una descoordinación, que vivimos una situación extraordinaria: pandemia, cuarentena, crisis global y en el país, con un caos heredado que está siendo investigado. Vamos encontrando la explicación de lo que se hizo y lo ponemos a disposición.

Lanziani desconocía lo que nosotros encontramos para denunciar a Aranguren. Lo que pasó es consecuencia, más que de una descoordinación, de que estamos investigando y aportando los resultados.

En ese tema sugerimos que no conviene que se paguen las cuotas de esa deuda entre privados que fue estatizada por el DNU 1053/2018. El Estado no debió hacerse cargo de las deudas contraídas por el salto del tipo de cambio como consecuencia de la dolarización del precio del gas.

Eso recién lo pude comunicar cuando tuve los resultados de esa investigación. Tuvimos la mala suerte de que los pagos se ordenaron antes.

El Presidente fue muy claro conmigo: debo hacer una auditoría y una revisión técnica, jurídica y económica de la política tarifaria de Macri.

Fíjense lo que fue la urgencia y la necesidad de ese decreto que de las 30 cuotas apenas se pagó 1 en diciembre de 2019, 4 días antes de irse.

- Pero las petroleras sostienen que si no se honra esa deuda se puede complicar hacer inversiones en Argentina.

- No escuché nada. Supongamos que eso lo manifestó un empresario petrolero. Yo no quiero ir a un país en donde los problemas se barran abajo de la alfombra del Estado.

Hay algo que está funcionando mal si las petroleras ponen como condición para invertir que el Estado se haga cargo de una deuda entre privados.

- ¿La energía, que es un bien estratégico, tiene que estar manejada por privados, que en su mayoría tienen capitales extranjeros, o para regular el mercado tienen la idea de que la energía esté en manos del Estado?

- Mi tarea es normalizar la situación y que el marco regulatorio vuelva a tener vigencia y ejecución. La Ley 24.076 es un gran marco regulatorio, donde el Estado tiene la facultad de contralor.

Entre 2003 y 2015 el marco se aplicaba pero había una Ley de Emergencia Económica. Con Macri fue un caos, un desastre.

Lo que me animaría a hacer es probar cuadros tarifarios justos y razonables en toda la cadena: productoras, transportistas, distribuidoras y usuarios.

Y ahí vemos si pueden convivir el Estado y las empresas privadas haciéndose cargo del servicio. No creo en la ineficiencia de un Estado empresario ni tampoco de las empresas privadas si la ley se respeta.

- La Ley 24.076 fue sancionada hace casi 30 años, durante la Convertibilidad. ¿No quedó obsoleta?

- Sería fantástico poder aggiornarla, adecuarla a los tiempos que corren. Prefiero un nuevo régimen de servicios públicos, en donde se haga un análisis de lo que la tarifa debe remunerar o no y que el Estado revise qué debe cubrir sobre los costos de producción de la energía.

También se debe dejar en claro quién debe hacer las inversiones. Entre 2003 y 2015 estuvieron a cargo del Estado Nacional.

A pesar del congelamiento tarifario, en esos años se registró la mayor expansión de la red de servicios públicos de gas y electricidad, medida en kilómetros de nuevos gasoductos incorporados al sistema de transporte en nuestro caso. ¿Cómo se explica eso? Porque el Estado invirtió. ¿Se fundieron las empresas? No. ¿No ganaron lo suficiente? Sí.

- Usted tiene llegada a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. ¿Qué piensa ella que tiene que pasar con los precios del gas y las tarifas para que haya inversiones?

- Tanto el Presidente como la Vicepresidenta están alineados. La revisión de las tarifas es fundamental para concluir hacia dónde vamos.

Shopping

MONEDAS Compra Venta
DÓLAR B. NACIÓN0,000076,500082,5000
DÓLAR BLUE1,6854177,0000181,0000
DÓLAR CDO C/LIQ0,0915-165,4649
EURO0,029991,268991,2961
REAL0,028913,833813,8378
BITCOIN2,048811.750,000011.755,9900
TASAS Varia. Ultimo
BADLAR PRIV. Pr. ARS1,265830,0000
C.MONEY PRIV 1RA 1D-1,639330,0000
C.MONEY PRIV 1RA 7D-1,515232,5000
LIBOR0,05311,0546
PLAZO FIJO0,000034,0000
PRESTAMO 1RA $ 30D-0,662861,4500
TNA 7 DIAS-0,302846,0900
BONOS Varia. Último Cierre Día Anterior
BODEN 20150,00001.424,501.424,50
BOGAR 20180,00009,829,82
BONAR X0,00001.585,501.585,50
CUPÓN PBI EN DÓLARES (LEY NY)2,222292,0090,00
CUPÓN PBI EN PESOS-3,44831,681,74
DISC USD NY0,000061,1061,10
GLOBAL 20170,00001.676,001.676,00
BOLSAS Varia. Puntos
MERVAL0,282049.024,0800
BOVESPA0,350098.309,1200
DOW JONES-1,440028.606,3100
S&P 500 INDEX-1,63303.483,8100
NASDAQ-1,650011.671,5550
FTSE 1001,10007.273,4700
NIKKEI-0,580021.803,9500
COMMODITIES Varia. Último Cierre Día Anterior
SOJA CHICAGO0,4762387,6461385,8090
TRIGO CHICAGO0,2799230,3831229,7400
MAIZ CHICAGO0,6841159,3440158,2614
SOJA ROSARIO1,0886325,0000321,5000
PETROLEO BRENT-1,001642,500042,9300
PETROLEO WTI-0,097840,840040,8800
ORO0,01051.901,00001.900,8000

OpenGolf Newsletter

Anotate y recibí el resumen semanal del mundo del golf.

OpenGolf
Revista Infotechnology