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Fariña confirmó la crisis entre Cristina y Lázaro, pero advirtió que fue por “dinero”

La declaración del “valijero” invita a recaracterizar los motivos por los cuales la ex Presidenta se habría “enojado” con el empresario K. La ex jefa de Estado estaba preocupada -según se deduce del testimonio- porque le robaban a ella, antes que al Estado.

Fariña confirmó la crisis entre Cristina y Lázaro, pero advirtió que fue por “dinero”

Luego de “10 días” de secreto de sumario, en distintos sitios de Internet y redes sociales se dio a conocer la declaración de Leonardo Fariña, considerado en su momento el “valijero” del empresario kirchnerista Lázaro Báez, un mote despectivo que, a medida que avanzan las investigaciones, pareciera quedarle chico al mediático personaje surgido a la fama por su casamiento con la vedette Karina Jelinek y luego por sus explosivas declaraciones, luego desmentidas y ahora vueltas a confirmar, a Jorge Lanata en PPT.

Los detalles “técnicos”, los nombres, las descripciones inclusive fisonómicas de personajes, lugares, direcciones, automóviles y complejos procedimientos de ingeniería financiera que abundan en la declaración le asignan, además de una invitación al morbo, una verosimilitud significativa. Permiten, a su vez, re caracterizar el papel que el personaje jugaba en esta trama de negocios y operaciones de lavado de dinero, con el agregado de que el “compareciente” ofrece constantamente formas para comprobar aspectos de su testimonio. 

Son permanentes las recomendaciones de Fariña al juez Sebastián Casanello para que confirme sus dichos a través de “Migraciones”, o a través de “barridos finos” de llamadas telefónicas, diarios de determinada época, al tiempo que remite al eventual testimonio que otros personas involucradas podrían dar para corroborarlas, como Santiago Carradori, quien fue funcionario del Enargas durante el gobierno kirchnerista. Carradori, imputado por el magistrado tras la declaración de Fariña del 8 de abril y que hoy se pudo conocer en su totalidad, es mencionado con insistencia por el “valijero”.

Cuando se hizo pública la supuesta investigación de Campagnoli, es una clave en maniobra de lavado de dinero, es en cierta manera lo que se había armado con el juego de las financieras (para descuento), las cooperativas y el banco, queríamos hacer un circuito tripartito. Helvetic Services Group no deja de ser una sociedad offshore, que tomó el control de SGI, cuyo dueño o presidente es Gadín, y Gadín es testaferro de Lázaro Báez hoy. No me extrañaría que cuando hablen con Carradori y les muestren como confluyeron la sesión de todos los fondos en el exterior, hayan terminado en una cuenta de Helvetic Services Group que es de ellos‘, dice Fariña.

Sin embargo, el corazón de la declaración de Fariña tiene una dimensión política y no está claro, aún, su sustento documental. Según el financista de rodete, los motivos por los cuales la por entonces presidenta Cristina Kirchner se habría “distanciado” del empresario Baez fueron de orden “económico”. Es decir por “dinero”, más concretamente porque, según Fariña, la ex primera mandataria “pensaba” que Lázaro la estaba robando. A ella, no al Estado, se debe aclarar. El robo al Estado es, de todas maneras, lo que describe Fariña con pelos y señales: ‘Creo que el marco de esta causa debe investigarse y entenderse como un plan sistémico cuyo objeto fue el vaciamiento de las arcas públicas mediante la obra pública‘.

Esto es importante porque en los primeros datos que trascendieron de su declaración, parecía que Fariña despegaba relativamente a la ex jefa de Estado de los negocios comunes entre Lázaro y Néstor, lo que algunos interpretaron, o bien como una diferenciación ideológica, de estilos o, en una versión menos naiv, hasta de división de tareas en la pareja.

‘Los primeros movimientos de dinero al exterior se hicieron posteriores y muy cercanos a la muerte de Néstor Kirchner. Porque ella junto con su hijo, fueron golpeando a los empresarios más emblemáticos amigos del marido, reclamando lo que teóricamente era de él, y ahí es donde viene el cortocircuito entre Lázaro Báez y Cristina Kirchner. Lázaro decía textualmente: ’Néstor era mi amigo desde siempre. Ella no. Esto lo hice con mi amigo y queda acá’, refiriéndose a su emporio‘, dice Fariña en una parte de su declaración. Y en otra señala: “‘Volvemos a lo que dije antes, las obras estaban digitadas a dedo, de antemano; hasta la muerte de Néstor Kirchner, ellos ya sabían lo que iban a tener. Como dije antes, a partir de la muerte de Néstor Kirchner, empieza a caer la adjudicación de las obras públicas. Ellos estaban re calientes. Ahí deja traslucir eso de que ‘lo que yo hice con mi amigo es nuestro‘. Mal y pronto: Cristina piensa que lo que hizo Lázaro Báez fue robarle dinero‘.

Otro elemento que promete ser una caja de pandora en la situación de todos los involucrados es el papel que Fariña le asigna, en toda esta trama, a Martín Baez, el hijo de Lázaro. En la descripción, Martín está en todas partes, llevando y trayendo dinero, viajando a distintos países. Juega un rol no menor, por lo cual, quizá a él también pudiera llegar a quedarle chica la imputación original que recibió de “participe secundario”. Si esto fuera así, su libertad momentánea podría quedar en juego, algo que probablemente dispare la amenazante declaración de Mónica Calismonte, madre de Martín y esposa de Lázaro: “Si cae Martín se pudre todo”. Según Clarín, así se expresó ante amigas. Ante el propio Lázaro, habría sido más explícita: “Si no hablás vos, lo hago yo”. 


“... Posteriormente, hasta donde yo tengo conocimiento, Daniel Pérez Gadin, Martín Baez, Jorge Chueco y Santiago Carradori viajan todos juntos a España en el año 2011 y de España a Suiza a hacer la concentración de los fondos que estaban en Europa. Hay que pedir registro migratorio de esas cuatro personas que viajan todos juntos de Ezeiza a España‘, dice Fariña en una parte de su declaración. 

En otra, contestará al fiscal: “Preguntado por el Sr. Fiscal para que diga si, además de la conversación que tuvo con Lázaro Báez de que Cristina Kirchner estaba preocupada por el tema de movimientos de fondos al exterior, tuvo alguna otra conversación con Lázaro Báez referida a Cristina Kirchner o algún otro miembro de la familia, manifestó: ‘Sí, la de la ruta interbalnearia. Fueron Lázaro Báez, Martín Báez y Claudio Bustos a la quinta de Olivos a encontrarse con la Presidenta, y vinieron enojados porque les bajó la adjudicación que le había dado de palabra de la refacción y concesión de los peajes de la ruta interbalnearia y nosotros ya la habíamos puesto en el cash flow del armado del fideicomiso‘.

Y en otra: “En el medio, cuando Federico tenía que firmar los papeles no lo quiso hacer y ya había recibido el dinero. Por tal motivo. Yo informo a Martín Báez de la situación y este me pone a disposición a Daniel Pérez Gadín a quién en conjunto con Jorge Chueco y Jorge Cerrota, le doy el teléfono de Federico y Gadín lo llama”.


Después de Zulema Yoma, referencia emblemática entre las madres del poder heridas por el destino de un hijo, habría que pensar dos veces en dejar pasar la advertencia de la madre de Martín Báez.