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Falta de índices de precios en dos meses de 2015 complica el ajuste por inflación

Para lograr el ajuste por inflación, hay que buscar índices alternativos por el hueco que existe entre los meses de octubre de 2015 y enero 2016

Falta de índices de precios en dos meses de 2015 complica el ajuste por inflación

Ante la falta de publicación por parte del Indec de índices de inflación para empalmar los de la antigua gestión con los de la actual, las empresas que consideren que la falta de aplicación del ajuste por inflación impositivo resulta confiscatorio en su caso, y que podrían llevar la doctrina del caso Candy de la Corte Suprema de Justicia a los Tribunales, se ven en la necesidad de encontrar un mecanismo de cálculo de índices de precios alternativos.


La Corte Suprema de Justicia viene fallando a favor del ajuste por inflación de los balances a los efectos del cálculo del Impuesto a las Ganancias desde 2009 cuando emitió sentencia en el caso de la empresa Candy S.A.. En ese caso, la compañía aportó como prueba documental una pericia de contador público que contenía una "estimación de resultados fiscales con efectos del ajuste por inflación impositivo". Del informe se concluye que de no aplicarse el ajuste por inflación impositivo, la alícuota efectiva del tributo a ingresar no sería del 35% sino que representaría el 62% del resultado impositivo ajustado correspondiente al ejercicio 2002, o el 55% de las utilidades ajustadas. Fallos posteriores aceptaron ajustar por inflación los balances por porcentajes incluso inferiores a estos.

Pero ahora los contribuyentes que consideran aplicable a su caso el ajuste por inflación impositivo, siguiendo los lineamientos del caso Candy, se encuentran con un problema para determinar los índices de actualización para el período fiscal 2016, ya que el Indec no publica desde que han asumido sus nuevas autoridades índice de precios que permitan realizar el empalme con los publicados hasta octubre de 2015 (este último en carácter de provisorio), indicó Leonardo Fernández, de Deloitte.

La Ley del Impuesto a las Ganancias prevé que las actualizaciones se efectuarán sobre la base de las variaciones del índice de precios al por mayor, nivel general, que suministre el Indec. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) tiene por objeto medir la evolución promedio de los precios a los que el productor y/o importador directo vende sus productos en el mercado doméstico.

Las compañías que realizaron planteos judiciales sobre la aplicación del ajuste por inflación impositivo han utilizado hasta el período fiscal 2015 el IPIM que publicaba el Indec para medir la inflación anual y actualizar la amortización de bienes de uso e intangibles desde su incorporación al patrimonio.

Ante la falta de publicación de índices durante dos meses, el mercado se planteó que índices alternativos sería razonable considerar en los meses de noviembre 2015 y diciembre 2015, considerando que estos han sido períodos en donde la inflación sufrió un proceso de aceleramiento, recalcó Fernández.

El IPC Congreso calculó una inflación de 2,20% en noviembre y 3,80% en diciembre mientras la Ciudad de Buenos Aires calculó una inflación del 2% para noviembre y 3,90% para diciembre. Si bien estos son índices que miden precios al consumidor, mientras que la metodología de la Ley del Impuesto a las Ganancias prevé el uso de precios mayoristas, sirven para comprobar la medida en que se afectarían los resultados fiscales de las compañías si no se considerara la inflación de esos meses, añadió Fernández.

La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas dispuso mediante la Resolución JG 517/2016 que para el cálculo de la variación de los índices de precios para los meses de noviembre y diciembre de 2015 se tomará la variación que para esos meses determine el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires.

Otro elemento que podría sustentar la utilización de este índice es que el Gobierno, cuando se discontinuó la publicación de índice de precios por parte del Indec, dispuso la utilización del índice porteño para calcular el CER. Si bien este cálculo se realizaba con Indice de Precios al Consumidor, lo destacable es que el propio Gobierno manifestó que la metodología de la Ciudad de Buenos Aires para calcular los índices de precios era idónea como la que utiliza el Indec, consideró Fernández.

Esta falta de índices de precios empalmando los vigentes a octubre de 2015 (y que sirvieron de base para calcular los ajustes por inflación impositivos de las compañías que plantearon en la Justicia la doctrina emanada de Candy) genera problemas a la hora de actualizar amortizaciones de bienes de uso e intangibles incorporados en los balances fiscales en períodos anteriores a 2016, toda vez que se cuenta con un IPC publicado por el Indec al momento de adquisición pero no se cuenta con un índice de precios correlativo para el cierre fiscal 2016.

Para Fernández, una alternativa razonable podría ser considerar el último índice de precios publicado por el Indec y a partir de la inflación mensual de precios mayoristas publicada por el Instituto, recalcular un índice que serviría de base para todo el año 2016, permitiendo de alguna forma empalmar con los antiguos índices que publicaba el Indec. Esta metodología va en línea con la propuesta por la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas para determinar índices de precios que permitan confeccionar Estados Contables en moneda homogénea.

La AFIP no acepta el ajuste por inflación impositivo para las sociedades que se han visto afectadas por su ausencia, por lo que es de esperar que no haya definiciones sobre la materia, y la razonabilidad del criterio definido por las contribuyentes sea validado por la Justicia cuando se analice la aplicación del ajuste por inflación versus la vulneración de garantías constitucionales, como el derecho de propiedad y el principio de no confiscatoriedad, concluyó el especialista de Deloitte.