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Eufóricos por la marcha, gremios exigen respuestas con amenaza de paro nacional

Aguardan una reacción del Gobierno tras la demostración de fuerza del viernes. Alertan que habrá conflicto si Macri veta el proyecto antidespidos y no da respuestas

Eufóricos por la marcha, gremios exigen respuestas con amenaza de paro nacional

Profundizar la escalada de confrontación con el Gobierno o bajar los ánimos en la expectativa de la apertura de un diálogo que garantice respuestas a los principales reclamos del sector. Ese es el debate que se abrió puertas adentro de la primera línea sindical tras la contundente demostración de fuerza del último viernes, que sorprendió por su masividad y significó un indisimulable llamado de atención para la administración de Mauricio Macri.

La disyuntiva comenzará a zanjarse las próximas semanas y en buena medida dependerá de la reacción oficial al desafío planteado por los gremios, molestos por la multiplicación de los despidos y el avance de la inflación.

Si bien la aspiración mayoritaria de los dirigentes de las tres CGT apunta a privilegiar una instancia de negociación con el Gobierno para conciliar medidas concretas para resolver los principales reclamos, también advierten que "si no hay hay señales ni gestos importantes" el desenlace de conflicto será inevitable.

"Ahora vamos a concentrar todos los esfuerzos en el Congreso. Queremos la ley (antidespidos)", adelantó uno de los miembros de la conducción de la CGT oficial, que lidera Antonio Caló. Desde el moyanismo coincidieron en el objetivo y renovaron las amenazas de medidas de fuerza ante un posible veto presidencial si se sanciona la iniciativa. Otro dirigente insistió en que tras la multitudinaria marcha del viernes "hay que bajar un poco los decibeles" y aguardar los próximos pasos del Gobierno, aunque reconoció que "hasta ahora todos los mensajes son muy malos y generan reacción".

Esas expresiones de moderación sindical conviven con la advertencia latente de avanzar hacia una huelga, como promueven los jefes de las dos CTA, Pablo Micheli y Hugo Yasky.

El propio Hugo Moyano, líder de la CGT Azopardo, lo expuso ayer con claridad: "Tenemos que esperar, pero no descartamos llamar a un paro nacional", enfatizó. Y fundamentó la advertencia al sostener que el Gobierno "está sincerando la economía de manera muy brutal".

También Juan Carlos Schmid, jefe de la poderosa Confederación de gremios del transporte (CATT), alertó sobre el mismo escenario. "Si las dificultades se profundizan y no hay respuestas para los trabajadores, va a haber conflicto. No descartamos un paro general", indicó. En diálogo con este diario, el dirigente se quejó de la falta de "sensibilidad" del Gobierno hacia los reclamos de los trabajadores y observó que cualquier alternativa de avanzar en un acuerdo social tripartito requiere primero de que "se equilibren las cosas" en referencia a la necesidad de respuestas a las demandas para controlar la inflación y garantizar el empleo.

A su vez, el dirigente Héctor Daer (Sanidad) atribuyó la masiva participación de los trabajadores en la marcha del viernes a la falta de respuestas del Ejecutivo e insistió en la defensa del proyecto de ley para frenar los despidos. "El que tiene que cuidar el empleo es el Gobierno, no puede reclamar a los empresarios que no despidan", anali zó el sindicalista y diputado del Frente Renovador.