SÓLO QUEDAR UNO POST-BANO DE HUMILDAD

En el peronismo ya hay ocho candidatos para la gobernación

El peronismo bonaerense jugará al juego de la silla (de Dardo Rocha) para entronizar a su candidate (en idioma inclusivo) para enfrentar a la gobernadora María Eugenia Vidal.

A cuatro años de perder la elección que no se podía perder, el PJ no sólo tiene dos posibles candidatos, sino un batallón de ellos. Al reciente Operativo Clamor de los intendentes por su par Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), frente a un trasplantado Axel Kicillof que suma millas por el Conurbano, se sumó un recordatorio de aspiraciones de otra jefe comunal, la matancera Verónica Magario.

En la interna de pago chico, reeditando el histórico “pingüino o pingüina de Néstor Kirchner , su antecesor y compañero del doble comando del bastión justicialista en la provincia dentro de la provincia, también se autopostula Fernando Espinoza.

Su nombre ya habría obtenido el veto de Cristina Fernández de Kirchner. Y no sería la primera vez: ya en 2015 minimizó sus aspiraciones al ubicar al ex presidente del PJ bonaerense como compañero de fórmula de Julián Domínguez. Aquel antecedente pesa hoy por partida doble en la futura estrategia justicialista/kirchnerista.

Los distintos sectores acordaron que no habrá internas, por el recuerdo de 2015

Los ecos de Las Paso que disputados Domínguez con Aníbal Fernández siguen resonando al día de hoy: cerca del primero continúa deslizando que sufrió fraude en aquella interna y el ex jefe de Gabinete K (entre otros cargos) siempre desconfió de la poca ayuda del aparato de La Matanza en la general contra Vidal.

La excepción a la regla: que haya un acuerdo institucional con el Frente Renovador, con un Sergio Massa hoy en Alternativa Federal, posibilitado por una prometida PASO.

No es de extrañar que, en vísperas del prólogo electoral de este ano, ninguna de las distintas tribus del PJ quiera otra primaria. No lo desean en el cristinista Instituto Patria, donde destacan a Kicillof, ni los caciques del Conurbano, los que prefieren erigir a uno de ellos; ni los autopostulantes satélites.

Candidatos es lo único que no falta, antes del “baño de humildad . A los ya mencionados Insaurralde, Magario/Espinoza y Kicillof, siguen con ciertas aspiraciones Francisco “Paco Duranona (San Antonio de Areco), la ex ministra de Economía sciolista Silvina Batakis; el ex massista Daniel Arroyo; y hasta el ex secretario de Seguridad Sergio Berni, que tiene un reeditado plan B, también de difícil cumplimiento: ser ministro en una hipotética gestión de un Daniel Scioli con deseos de volver a ser presidenciable.

“El peronismo en la provincia va a tener una boleta única y con un candidato de consenso , auguró Espinoza en el cónclave de Santa Teresita del fin de semana. Su sucesión en el PJ bonaerense recurrió a lo mismo para evitar un nuevo derramamiento de sangre.
 

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