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En el PJ temen que el Gobierno busque una intervención judicial

La amenaza puede hacerse realidad si el partido no realiza las elecciones internas, proceso que se iniciará mañana cuando se reúna el Consejo Nacional en

De la Sota, ¿vuelve al PJ?

De la Sota, ¿vuelve al PJ?

Intrigas palaciegas, desconfianzas mutuas, acusaciones de traición y una amenaza rodean el cónclave de mañana con el que el PJ Nacional pretende iniciar su camino de renovación. Mientras un sector peronístico reclama internas con voto de los 3,4 millones de afiliados, como reza su carta orgánica; otros justicialistas apuestan a una lista de unidad para evitar más derramamiento de sangre. Y todos, salvo los que prefieren ese camino pero no lo admiten en público, temen la cola del Gobierno de Mauricio Macri en la advertencia de intervención del partido que enarbola la Cámara Electoral.
En medio de los cruces entre ambos lados de ‘La Grieta’ justicialista, el cristinista chaqueño Jorge Capitanich y el peronista líbero salteño Juan Manuel Urtubey, de oposición light a la nueva administración, salió el apoderado partidario Jorge Landau a advertir la necesidad del proceso eleccionario. "Si no nos adecuamos a las exigencias de la Justicia, estamos en riesgo de ser objeto de una intervención", afirmó el ex diputado.
Y Landau lo sabe por experiencia: el PJ estuvo intervenido desde la "pelea de alta peluquería" de 2005 hasta la entronización de Néstor Kirchner como titular en 2008 por el fallecido interventor Ramón Ruiz. En aquella ocasión, como podría serlo ahora, la decisión queda a cargo de la jueza electoral María Romilda Servini de Cubría.
Para evitar la parálisis justicialista, una situación soñada para la Casa Rosada, al igual que la ruptura del bloque legislativo (ver Página 9), el PJ en primer lugar, como señal de pretender su normalización a la Justicia, planteará mañana en la sede porteña de Matheu al 100 un posible cronograma electoral, con internas previstas para el 8 de mayo. ¿Esto significa que habrá elecciones? No. Con un costo millonario de impresión de boletas, más la nula experiencia de trasladar las urnas a todo el país, con el tiempo que apremia, hoy el escenario más factible es una lista de consenso entre los distintos sectores. Como en 2008. Y como en aquel entonces, si aparecen listas "disidentes" (antes fue el duhaldismo y los hermanos Rodríguez Saá, ahora en el PJ temen una boleta díscola del cordobés José Manuel De la Sota auspiciada por el massismo), las impugnarán para que haya quede una sola papeleta en competencia y, por ende, sin chances de perder. Una victoria peronista.