U$D

Dólar Banco Nación
/
Merval

En Uruguay se quejan de que Argentina mantiene trabas a importaciones

Son las que siguen requiriendo licencias no automáticas. La Cámara de Industrias ya planteó el tema a la Cancillería. Hablan de una “cuotificación” no documentada en ninguna resolución.

En Uruguay se quejan de que Argentina mantiene trabas a importaciones

Aunque observan una apertura con respecto al kirchnerismo, los industriales uruguayos se quejan por las trabas que, aseguran, la Argentina sigue manteniendo con respecto a la importación de algunos productos. Hablan de una “cuotificación” sui generis y ya le plantearon el tema a la Cancillería uruguaya.

En diálogo con el diario uruguayo El Observador, el presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias (CIU), Rafael Sanguinetti afirmó hay retrasos en las importaciones argentinas de productos plásticos y metálicos que requieren licencias no automáticas.

"Aparentemente –dijo- hay un cupo (en dinero) que establece el gobierno argentino sobre todas las importaciones que tienen licencias no automáticas, en función de las importaciones del año pasado”.

El presidente de la CIU, Washington Corallo, lo calificó como “algo así como una cuotificación" que no está documentada en ninguna resolución oficial. Y en la misma línea, el director de Industria, Luis Heijo, comentó que los propios operadores argentinos informaron a sus contrapartes uruguayas que no puede cerrar negocios porque "tienen tope" para importar.

Mirá también

A pesar del dólar, los textiles reclaman una política industrial

En un contexto negativo, la escalada del dólar hizo más costosas las importaciones para las marcas de ropa y los retailers, con lo que el sector se esperanza en poder reemplazar los productos que llegaban del exterior. Desde Pro Tejer indicaron que de diciembre de 2015 a junio último, se perdieron 13.000 puestos de trabajo formales de la cadena textil-indumentaria. Para el cuarto trimestre “se espera más destrucción de empleo”

Según el Observador, el tema fue planteado el lunes al canciller Rodolfo Nin Novoa.