EL COSTO FISCAL DE TODA LA REFORMA SER DE $ 18.000 MILLONES

En Capital, en cuatro años la presión de Ingresos Brutos se reducirá gradualmente 55%

Algunos sectores quedarán exentos, como la industria y el sector primario. Sube para comercio, comisiones de tarjeta de crédito y prepagas. Sellos bajará 42%

En el marco del consenso firmado entre el Ejecutivo Nacional y gobernadores, la Ciudad de Buenos Aires presentará hoy en la Legislatura un proyecto con el que buscará disminuir la presión fiscal con modificaciones en Ingresos Brutos.

La iniciativa (que modifica lo aprobado 15 días atrás), cuyos lineamientos generales conoció ayer El Cronista, plantea una reducción en promedio del 55% de Ingresos Brutos, desde 2018 hasta 2022, que surge por la rebaja en las alícuotas que pagan algunos sectores. Sin embargo, también habrá incrementos en otros. Además, a fines del año próximo presentará otro, con la casi eliminación del cobro de "sellos".

"El criterio es pasar a un impuesto que sea más similar al que grava el consumo, es decir, en el último eslabón de la cadena", sostuvo el ministro de Hacienda porteño, Martín Mura. En ese sentido, la mayoría de los sectores que hoy tributan ingresos brutos irán viendo disminuir las alícuotas que pagan, para llegar a 2022 con una tasa menor o, directamente, estar exentos.

Desde el gobierno porteño aseguran que estas modificaciones implican una reducción del 55% en la presión de este tributo para todos los bienes y servicios alcanzados. "De $ 100 que hoy se paga por un bien, en promedio el 8,7% es Ingresos Brutos. Con esta baja ese porcentaje llegará a 3,9%", aseguró Felipe Miguel, jefe de Gabinete de ministros porteño.

El costo fiscal de esta reforma será el equivalente a $ 18.000 millones de hoy, en un plazo de 5 años. "Representa una reducción de 10,7% en los ingresos totales de la Ciudad", agregó Miguel. No obstante, remarcó que será gradual, y que en 2018 la reducción es de 14% en la presión tributaria al consumo en ingresos brutos, para llegar a 2022 con una disminución de 55% final.

Desde el gobierno porteño confían que esta baja será compensada con crecimiento de la actividad económica, y también mediante un incremento de la base imponible que surgiría de una "mayor lucha contra la evasión".

En la presentación a los periodistas de este proyecto, en el que estuvieron Mura, Miguel y el titular de la AGIP (Administración Gubernamental de Ingresos Públicos), Andrés Bellotta, detallaron que estarán exentos de ingresos brutos las actividades primarias (para 2020), el transporte de pasajeros y carga (en 2021) y los servicios de electricidad, gas y agua (en 2022). A su vez, habrá una reducción de la carga impositiva en la construcción, que tendrá una disminución del 60% de la carga impositiva; en comunicaciones, donde la baja será de 40%; y en servicios financieros productivos, con un peso menor del 30%.

En camino inverso, el comercio, tanto minorista como mayorista, verá un incremento en la alícuota: hoy es de 3% y pasará al 5%. "Esto es para el caso de los que tienen una facturación anual de entre $ 10 millones y $ 55 millones, ya que por debajo de ese monto no están alcanzados por este tributo y, por arriba, ya pagan un 5%", detalló Bellotta.

También tributarán una mayor tasa las comisiones de las tarjetas de crédito, que pasarán del 5,5% actual al 7%, y las prepagas, del 1,5% al 3,5%. Los cambios, que se implementarán de manera gradual, entrarían en vigencia desde el 1´ de enero.

Con respecto a los créditos hipotecarios, avanzará la reducción del pago de ingresos brutos, que había empezado meses atrás con la baja del 7% al 1,5%, hasta llegar a su eliminación. "El año próximo queda exento, para el caso de vivienda única", señaló Mura. La cuota de estos préstamos debería disminuir entre 3% o 4%, agregó.

En el caso de los Sellos, el impacto en 5 años será de una baja de 42%, aunque esta modificación empezaría a correr desde 2019. "Sólo quedará comprendida la compra venta de inmuebles", aseguró Mura. Es decir, el resto de las operaciones quedará exenta.

Del total de recursos propios de la Ciudad de Buenos Aires, más del 70% proviene de la recaudación de Ingresos Brutos. No obstante, desde el ejecutivo porteño confían que la resignación de recursos será posible de ser llevada a cabo ya que en 2018 las cuentas estarían en equilibrio.

El Gobierno de la Ciudad planea presentar también hoy ante la Legislatura el proyecto de ley de adhesión al consenso fiscal firmado entre el Gobierno nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.

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