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Empresarios K: con una ayudita de mis amigos (de AFIP)

Empresarios K: con una ayudita de mis amigos (de AFIP)

Esa ayuda fue clave para que los grupos empresariales que encabezan Cristóbal y Lázaro, pudieran llevar a cabo, durante años, saltando los controles establecidos,  maniobras impositivas irregulares que ahora salen a la luz. (“I get high with a little help from my friends”, dicen The Beatles, en la letra de su famosa canción)

Es evidente que el obrar delictivo llevado a cabo por estos grupos va más allá de una evasión o elusión fiscal que ningún contribuyente del montón podría llegar, ni siquiera, intentar hacer funcionar. Se parece más, a maniobras maquiavélicamente organizadas para robar la plata de los impuestos, perpetradas por Asociaciones Ilícitas compuesta por funcionarios y empresarios K. 

A uno de ellos, entre otras ayuditas, hasta se le llegó a armar un equipo especial de funcionarios de DGI, para “ayudar” a ordenar las barbaridades que tenían sus declaraciones juradas (AUSTRAL CONSTRUCCIONES, HOTESUR). Al otro, tras permitirle retener ilegalmente, en forma reiterada y consuetudinaria, millonarias sumas cobradas por el impuesto conocido como ITC,  sin ninguna penalidad ni sanción, se le consintió devolverlo a largo plazo, en comodísimas cuotas, mediante excepcionales planes de facilidades de pago (artículo 32° ley 11.683) otorgados sin requisitos ni garantías (OIL).  

La empresa de Cristóbal López obtuvo en tiempo record dos planes de ayuda financiera –artículo 32 de la ley 11.683–. Pero también se mantuvo en forma sistemática anotado en todos los beneficios de programas preferenciales de pago dados a contribuyentes en problemas. Así logró estar cinco años con planes especiales de pago y durante ese período apalancar la expansión de sus negocios con plata del Estado. Obtuvo esos extraordinarios beneficios sin que existan en la DGI expedientes que justifiquen semejante ayuda fiscal.

Tampoco hubo inspecciones para determinar la realidad de sus pedidos. No se hicieron, porque de concretarse, no habría podido otorgar semejantes beneficios. Tuvo todas las contemplaciones posibles y más. Ni siquiera se respetaron las mínimas formas tributarias. Todas sus colegas están inscriptas –como corresponde – en la Agencia DGI de Grandes Contribuyentes.

Pero a ésta, se le autorizó otro artilugio: eludir esa oficina de fiscalización y quedar anotado en una simple Agencia de barrio. Si, esas reparticiones que te vuelven loco cuando te olvidaste de dar el cambio de domicilio, dejaste de pagar un anticipo, o te atrasaste en las cuotas del Monotributo.

Tras la denuncia penal efectuada por la AFIP. La titular del Juzgado 11 en lo Penal Comercial, dispuso rápidamente varios allanamientos en el canal de noticias C5N, la petrolera Oil, y otros dos locales de Oil en Comodoro Rivadavia. Pero los más importantes fueron, en nuestra opinión, los que se dispusieron en la sede de los Auditores Deloitte, y dos agencias de la AFIP (la 11 y la 51),… la punta de ovillo.