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"El terrorismo no apunta sólo a EE.UU. y Europa: Argentina no es indemne"

Titular de la agencia antilavado que trabajará en paralelo con la UIF, analiza que la corrupción se volvió "sistémica" y que el narcotráfico es una "amenaza concreta". De confianza del ministro Garavano, opina que para combatir estos flagelos "todos tenemos que subirnos al mismo barco"

Desde que asumió el 10 de diciembre Mauricio Macri fijó como eje central de la agenda presidencial la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero. En línea con ello, desde el Ministerio de Justicia que encabeza Germán Garavano se acaba de crear un ente nacional que se encargará de establecer los lineamientos estratégicos para combatir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. El coordinador y titular del área será Juan Félix Marteau, experto en Derecho de dilatada trayectoria y hombre de confianza del ministro.
–Fue delegado argentino ante el GAFI hasta 2008 y luego se dedicó a la actividad privada, ¿qué lo hizo volver al ámbito público?

–Sí, dejé mi cargo por diferencias con el gobierno de entonces, cuando asumió Aníbal Fernández como ministro de Justicia. El cambio de gestión me generó mucha expectativa y por eso, cuando se dio la posibilidad de trabajar cerca del ministro Garavano no lo dudé. Argentina necesita elaborar políticas sólidas para la lucha contra la corrupción y el narcotráfico.

–¿Qué diferencias encuentra respecto a aquellos años, más allá del signo político del Gobierno?
–En esta última década la corrupción en el país se hizo sistémica y mucho más evidente. El narcotráfico se convirtió en una amenaza concreta y palpable para la política y la sociedad. Son delitos complejos que tienen que combatirse.

–¿Y qué rol viene a ocupar el ente que usted va a liderar?
–Vamos a elaborar las estrategias para combatir estos flagelos, a llevar adelante un "masterplan" que nunca se hizo. Para eso hay que articular grupos de trabajo y ejecutar políticas comunes entre el Ministerio de Justicia y otros sectores.

–¿Cómo van a trabajar con un organismo similar como la Unidad de Información Financiera?
–En conjunto, de manera constante, sabiendo que la UIF está a cargo de un especialista como Mariano Federici y que el trabajo será complementario.

–¿Y con la Procelac, un ente que depende de la Procuración y está vinculado al kirchnerismo?
–De la misma manera, entendiendo que el lavado de activos es un pilar del Gobierno del presidente Macri. Todos los actores se tienen que subir al mismo barco, se pueden respetar las diferencias ideológicas, pero el fin tiene que ser común. Por eso también se trabajará en conjunto con los jueces federales, con la Corte Suprema y con el Ministerio de Seguridad.

–Otra problemática que lo ocupará es el terrorismo, ¿es sólo un asunto de Estados Unidos?
–Para nada. Está visto como una agenda propia de Estados Unidos y Europa, pero afecta a todos y nuestro país no es indemne a ello. La financiación del terrorismo excede a esos grupos y se instala desde países como el nuestro. Hay que prevenir a futuro, pero en Argentina no hay un sistema aceitado, nunca se trabajó en el tema.

–¿Cómo van a encarar causas de lavado que involucren directa o indirectamente a funcionarios o ex funcionarios, por ejemplo la denominada ruta del dinero K?
–No se pueden ignorar los ilícitos como los que se investigan en ese expediente. No podemos interferir en el trabajo de los jueces, pero sí contribuir a mejorar los procedimientos para acelerar investigaciones.

–¿Qué función cumplirán los bancos en pos de lograr avances en casos de lavado?
–Necesitamos que el sistema financiero coopere de manera directa con nosotros, que oficien de "partners" y así logramos construir una relación que nos permita conocer cuáles son los clientes de más riesgo.