El sucesor no sería una "figura política"

"Va a ser alguien no político". Este era, hasta ayer al menos en la Casa Rosada, el único requisito no excluyente que deberá cumplir el o la reemplazante de Alejandra Gils Carbó en la Procuración. De esta manera, quedaban descalificados de los rumores de sucesores dirigentes como, por caso, Margarita Stolbizer, con un vidalismo que coquetea con importarla de las filas massistas.

La lupa del Gobierno, al menos en los trascendidos, estaría puesta en actuales miembros de la Justicia, la mayoría de ellos de fuerte presencia en los reclamos por la muerte de Alberto Nisman.

Uno de los colegas del fallecido fiscal que suena es Raúl Pleé, que ante la Cámara de Casación sostuvo la inconstitucionalidad del memorándum con Irán. Otro es Guillermo Marijuan, quien en 2013 pidió la indagatoria de la renunciante Gils Carbó por la designación de Carlos Gonella al frente de la Procelac.

José María Campagnoli, que fue suspendido y enjuiciado por un jury al investigar al empresario Lázaro Báez, se autocandidateó ayer en los medios. También se menciona a Julio Conte Grand, que asumió al frente de la Procuración bonaerense, luego de que el gobierno provincial lograra la renuncia de María del Carmen Falbo, a quien buscaban apartar como su par nacional. En la danza de nombres aparecen, además, el fiscal ante la Cámara Federal, Germán Moldes; el abogado Alberto García Lema; el fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones, Ricardo Sáenz; y el abogado especialista en derecho penal y ex fiscal, Pablo Lanusse.

El candidato finalmente elegido deberá pasar por una audiencia pública y luego, contar con el acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes

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