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El sector petrolero insiste con un aumento de la nafta y el Ejecutivo busca despegarse

Los privados afirman que estaba pactado con Aranguren. El Gobierno quiere que el mercado ajuste y no ser quien autorice el incremento porque impactará en la inflación

La nafta primium con el aumento proyectado superará los 20 pesos por litro

La nafta primium con el aumento proyectado superará los 20 pesos por litro

La discusión por un posible nuevo aumento de la nafta sigue dividiendo las aguas entre las petroleras y las estaciones de servicios y, ahora, se sumó un nuevo actor hasta ahora ausente: el Gobierno.

Ayer fue el turno de las petroleras que volvieron a reclamar un incremento en el valor de los combustibles, y lo hicieron a través del vicepresidente de la Confederación de Hidrocarburos, Walter Costa, quien consideró que el nuevo aumento en el precio de la nafta se va a concretar y lo hizo señalando que así había sido el compromiso asumido por el Ejecutivo nacional ya que, según explicó "esta dentro de un plan que a principios de año el Ministro de Energía Juan José Aranguren solicitó al Gobierno para recomponer tarifas y precios".

En diálogo con radio La Red, Costa agregó que faltaría un último tramo, en base a las proyecciones que habían hecho con el precio del dólar y el barril del crudo, y "aparentemente la suba se tendría que dar". Para luego agregar que de definirse el incremento del valor de los combustibles en las estaciones de servicios "será en torno al 7%, como se está especulando hace días".

Lo que Costas hizo fue meter al Gobierno en la discusión de definir el aumento. En los despachos del ministro Aranguren miran para otro lado. "Por acá no hay nada", explicaron fuentes ministeriales a El Cronista. "El precio es libre, si hay o no aumento hay que preguntarle a las petroleras", agregaron.

La postura del Gobierno, y en este caso de Aranguren, es la que el mercado busque su propio precio de equilibrio. Pero, puertas adentro reconocen que, como dice el refrán el que se quema con leche ve una vaca y llora, el que tiene el indicador de la inflación como una especie de espada de Damocles sobre sus decisiones, evita autorizar cualquier aumento que va a afectar el índice general de precios.

Mientras tanto, los estacioneros siguen resistiendo cualquier tipo de suba porque, afirman, las ventas vienen en un tobogán descendente.

El propio Costas reconoció que como consecuencia de los sucesivos aumentos, la comercialización de combustible "no crece. Hay bajas en el interior del país y localidades más pequeñas y entre un 2% y 5%", aseguró.

Consultado sobre con cuanta ganancia se queda cada parte con el valor del litro de nafta, Costa explicó que "los estacioneros se quedan con entre un 8% ó 10%. El gran ganador en todo esto es el Estado Nacional que tiene arriba de un 60% con los impuestos".

Hasta ahora, se llevan aplicados cuatro aumentos en el año y el valor del fluido ya se incrementó más de 30%.