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MARTES 26/03/2019

El paso a paso de cómo Lavagna construye su candidatura presidencial

Aunque no se pronunciará hasta mitad de año, el ex ministro sigue todos los pasos del candidato. Gobernadores, la CGT y hasta la farándula figuraron en su agenda de verano.

El paso a paso de cómo Lavagna construye su candidatura presidencial

En la década del ’90 se popularizó un juguete que consistía en una valija de pequeño tamaño que contenía una serie de objetos. La Valijita Juliana, en sus tantas versiones como maestra, periodista, mamá, veterinaria y oficinista, proponía asumir un rol a partir de los elementos que se podían encontrar en su interior. Si existiese la Valijita Juliana "candidato a presidente" el ex ministro Roberto Lavagna estaría asumiendo ese rol echando mano a todos los objetos y pasos necesarios para construir un postulante a derrotar a Mauricio Macri en octubre.

El economista ya había intentado, sin éxito, convertirse en presidente en 2007, la elección que le arrebató Cristina Kirchner. Luego vinieron años durante los que se mantuvo al margen de la vida pública, por momentos como asesor de Sergio Massa y casi nulo contacto con la prensa. A mediados de 2018, Eduardo Duhalde sugirió que podría ser un buen capitán de tormentas para comandar el barco argentino en pleno temporal cambiario. Pero no fue hasta fines del año pasado que comenzó su construcción.

Como publicó El Cronista, fue un viaje a París en noviembre el que lo definió. En concreto, los halagos y el buen augurio si llegaba a presentarse de dos personajes relevantes: el ex presidente francés Francois Hollande y el ex gerente del FMI y ex presidente del Banco Europeo, Jacques de Larósiere. Lavagna quizás no lo sabía, pero se volvió a Buenos Aires con el primer paso para la construcción de un candidato: apoyo extranjero.

Lavagna junto a Pichetto

Sin formalizar su candidatura presidencial, Lavagna pasó el verano jugando a serlo. Una de las primeras foto-reuniones que mantuvo fue con el senador y también candidato a presidente Miguel Ángel Pichetto. El encuentro hoy se recuerda más por la foto viral que dejó -Lavagna en sandalias franciscanas y medias- que por su contenido. El ex ministro sumaba así otro de los requisitos necesarios para los tiempos que corren: volverse viral en las redes sociales.

A la de Pichetto se le sumaron otras reuniones con sus pares peronistas. Pronto apareció la foto con Sergio Massa y parte de los legisladores del Frente Renovador. Apenas trascendieron generalidades de los encuentros como la preocupación por la economía y la necesidad de la unión nacional.

Al lanzamiento de Alternativa Federal en Mar del Plata, la alianza en la que militan el senador, el ex diputado, el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey y el cordobés Juan Schiaretti, prefirió no asistir pese a sus múltiples vínculos. En cambio, optó por enviar un mensaje grabado convocando a la unidad.

Lavagna junto a Massa y Graciela Camaño.

La familia, ese otro eslabón que termina de formar al candidato, lo aportó su hijo, el diputado del massismo Marco Lavagna. En una entrevista telefónica aclaró el episodio de las sandalias con medias y reconoció que la posible postulación de su padre podría definirse según la opinión de su madre. “Influye mucho la decisión de mi mamá para la candidatura de mi papá. Somos una familia muy unida y él la escucha mucho”, reconoció.

Lavagna recién habló los primeros días de febrero en un reportaje radial. Las definiciones económicas fueron generales, pero las políticas específicas: dejó en claro que no jugaría en una interna del PJ y que habría que esperar a mitad de año para saber si finalmente formalizaría su candidatura.

Entre enero y febrero se siguieron las reuniones con gobernadores. Todo candidato sabe que el vínculo con las provincias es fundamental para una campaña donde no se cuenta con aparato político. Además, interiorizarse un poco sobre las economías regionales. Aparecieron las fotos con el santafesino Miguel Lifschitz y el sanjuanino Sergio Uñac. En las próximas horas será el turno de un peso mediano en el peronismo nacional, el cordobés Juan Schiaretti que se encamina a renovar su cargo.

Lavagna junto a los gobernadores Uñac y Lifschitz

El economista Lavagna

El principal aval de Lavagna, en tiempos de crisis económica macrista, es la ordenada salida de la crisis del 2001 que encabezó como ministro de Economía de Duhalde, primero, y luego de Néstor Kirchner. Algunos de sus pares economistas como Miguel Peirano, Aldo Pignanelli, Jorge Sarghini, Guillermo Nielsen y Martín Redrado, alientan su eventual candidatura. En la vereda de enfrente, el ya proclamado pre-candidato a presidente José Luis Espert lo trató de “ignorante”.

Pero con la vuelta de las relaciones crediticias con el Fondo Monetario Internacional se necesita otro tipo de apoyo económico, especialmente si el que tendrá que devolver lo prestado será el próximo gobierno. Durante la visita al país que técnicos del organismo realizaron en el mes de febrero, se reunieron con varios referentes de la oposición, entre ellos el propio Lavagna. Nuevamente, solo trascendieron generalidades.

Espert no es el único detractor de Lavagna. A todo candidato le llegan las críticas y el ex funcionario no es la excepción. Desde Casa Rosada callan y prefieren enfocar sus dardos mediáticos a Cristina Kirchner, pero Elisa Carrió no recibe órdenes. La diputada lo tildó de “aburrido”, “soberbio”, “insoportable” y cuestionó que aspire a la presidencia con 76 años. “Se ama tanto a sí mismo que cree que es el salvador de la Argentina”, arrojó en un gesto de recordarle que la única que salva a la república es ella.

Almorzando con Roberto Lavagna

En los últimos días sumó encuentros con otros dos actores importantes para la construcción de un candidato. Primero almorzó con Marcelo Tinelli – quien lleva por su cuenta una falsa campaña con aspiraciones más de poder que de un cargo – en el departamento del conductor. Ambos acordaron que no habría foto de encuentro y lo respetaron. El ítem farándula, para un político de corte conservador en sus actitudes, ya está cubierto.

Y esta semana fue invitado a comer por el sindicalismo. El líder gastronómico Luis Barrionuevo organizó un asado junto a otros gremialistas de peso como Carlos Acuña (miembro del triunvirato de la CGT), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (UPCN), Armando Cavalieri (Comercio), Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA). Los representantes de los trabajadores prometieron apoyo en caso de que finalmente decida competir.

Sin embargo, a lo largo de los tres meses que Lavagna lleva como virtual aspirante a Balcarce 50, la Valijita Juliana "candidato a presidente" le deparó una sorpresa. Su ex jefe y primer impulsor, Eduardo Duhalde, confesó haber retomado el vínculo con Cristina Kirchner a través de amigos en común. La expresidenta le habría enviado a decir que “no veía mal a Lavagna”.