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El fin de un ciclo: acechado por las denuncias, renunció Oyarbide

Vinculado a múltiples escándalos, decidió dar un paso al costado antes de ser sometido a un juicio político. La denuncia de Carrió sobre sus lazos con Angelici, el detonante

El juez federal Norberto Oyarbide estuvo durante más de 20 años en la justicia federal y renunció ayer, a los 65

El juez federal Norberto Oyarbide estuvo durante más de 20 años en la justicia federal y renunció ayer, a los 65

Y un día, más de 20 años después de su inicio, el ciclo de Norberto Oyarbide como juez federal llegó a su fin. Por decisión propia, pero atrapado en el pedido repetido de la clase política y buena parte de la opinión pública, el magistrado más controvertido de Comodoro Py decidió dejar su juzgado buscando evitar un juicio político en el Consejo de la Magistratura.

La renuncia de Oyarbide, aunque él no lo admita, fue negociada con el Poder Ejecutivo. Así lo revelan fuentes judiciales que caminan los tribunales de Retiro e incluso en voz baja lo admiten quienes tienen buena llegada con la Casa Rosada. Desde finales del año pasado, luego del triunfo electoral de Cambiemos, Oyarbide renovó sus expectativas de continuar como juez, más allá de que en enero cumplió 65 años y, con 40 dentro del Poder Judicial, estaba en condiciones de jubilarse.

Buscó recuperar poder territorial quedándose con una causa fuerte. Ni se tomó vacaciones y empezó a tejer lazos con el macrismo hasta reunirse con Daniel Angelici, el operador judicial sin cargo que el Gobierno tiene en Comodoro Py. Ese acercamiento lo denuncio Elisa Carrió y, más que nunca, Oyarbide quedó expuesto a una cornisa inevitable.

Cualquier posibilidad de que el macrismo se mostrara neutral ante su situación se desvaneció. Macri dio la orden de alejar a Angelici de Tribunales y de avanzar con un jury en contra de Oyarbide si no aceptaba renunciar. Conocedor del idioma Comodoro Py, el juez entendió el mensaje y decidió elegir el camino más sencillo: irse por las buenas.

La noticia de la salida de Oyarbide se conoció temprano, cuando el propio juez le comunicó la decisión en primer lugar a sus empleados. Acto seguido, oficializó su decisión ante el Poder Ejecutivo, en este caso el Ministerio de Justicia, que es la instancia que corresponde para este tipo de trámites.

Luego, ante la prensa, el controvertido juez señaló que su renuncia respondía a una "situación de agotamiento" y que "necesitaba ahora otras cosas para su vida". También se empeñó en destacar que "jamás sufrió ningún tipo de presión" para condicionar sus decisiones. Oyarbide hizo la presentación durante un encuentro que mantuvo con el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, y el secretario de Justicia, Santiago Otamendi, según fue informado de manera oficial por un comunicado.

Una vez presentada la renuncia "se inicia formalmente el trámite", indicaron desde Justicia y remarcaron que "el Ministerio realizará los pedidos de informes correspondientes y la renuncia se enviará al Presidente de la Nación para ser aceptada, lo que se espera que suceda al 15 de abril".

Oyarbide, de 65 años, ya había iniciado su trámite jubilatorio hace un mes, justo después que el Consejo de la Magistratura lo citara para declarar en el marco de una denuncia por mal desempeño por levantar el allanamiento a una financiera tras el pedido de Carlos Liuzzi, la mano derecha del entonces secretario legal y técnico Carlos Zannini.

Por esa causa, la Magistratura ya tenía encaminado convocar a un jury contra el juez, con el aval del macrismo e incluso del kirchnerismo, que lo sostuvo en la última década pero que ahora también se desligó del denunciado magistrado.

Entrreriano, Oyarbide fue nombrado juez federal en 1994 en la Ciudad de Buenos Aires durante el gobierno de Carlos Menem. Al frente de innumerables causas contra funcionarios de los gobiernos de turno, protagonizó un escándalo cuando se lo relacionó con el prostíbulo gay Spartacus, en 1998, denuncia que motivó su suspensión como juez, hasta que el Congreso lo exoneró en 2001.

Entre otros expedientes que tramitó sobresalieron la investigación contra Carlos Menem por omitir una cuenta en Suiza, de la que luego lo sobreseyó; y a Néstor Kirchner por el aumento de su fortuna en un 158%, caso por el que el ex presidente fue sobreseído. En los últimos años fue quien impulsó el procesamiento de Mauricio Macri en la causa por escuchas telefónicas, cuando el actual mandatario era jefe de gobierno porteño.