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El fallido test electoral de Macri en Río Cuarto

por  ESTEFANÍA POZZO

 de la redacción de CRONISTA.COM
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“La victoria de Llamosas fue contundente. Más de 13 puntos de diferencia y nos ganaron hasta en distritos que eran históricamente nuestros”, dijo, apesadumbrado, un dirigente del radicalismo riocuartense en diálogo con CRONISTA.COM sobre las elecciones municipales que el macrismo pretendía tomar como primer termómetro electoral de su gestión.

Con casi el 90% de los votos escrutados, la diferencia entre el candidato del oficialismo delasotista, Juan Manuel Llamosas, y el candidato de la UCR, Eduardo Yuni, era aplastante: Unión por Córdoba recuperó la intendencia de Río Cuarto después de 12 años con una diferencia de casi 14 puntos.

¿Los motivos? Varios dirigentes del radicalismo admitieron en diálogo con este medio que la gestión del actual intendente riocuartense, Juan Jure, “fue pésima”, sobre todo en los últimos años.

“El estado de la ciudad era realmente malo”, aseguraron. La apreciación deja de ser una autocrítica cuando se miran las encuestas sobre el nivel de aprobación del intendente saliente. Un estudio realizado por la consultora ECOS reveló que Jure llegó al final de su mandato con una imagen negativa del 68%.

Tampoco hay que desestimar el combo mala gestión en la intendencia con una alta imagen negativa, que se tradujo en una doble trampa mortal para el candidato radical: voto castigo hacia su partido y un bajo nivel de participación en la elección, que fue del 67% del padrón electoral.

Otro aspecto fue el desgaste interno del radicalismo: en las internas partidarias se habían presentado 5 contrincantes, y Yuni se llevó el 34% de los votos. Esto le dio la posibilidad al delfín de Jure de confeccionar las listas de cara a la elección general sin una negociación con las otras corrientes de su partido, lo que terminó generando molestias en el resto de los militantes radicales.

La campaña electoral no logró revertir las debilidades del candidato radical. La estrategia de Cambiemos fue apostar al caudal de votos que podía aportar Mauricio Macri, que en la segunda vuelta presidencial cosechó un demoledor 72%. En las últimas semanas, el Presidente apareció en una serie de spots en los que pedía a los riocuarteneses que los “acompañen con su voto”.

Fue todo muy cerrado. Lo manejaron solos y después bajó gente del PRO, de la oficina de Marcos Peña, que le dio el tinte habitual de ellos, pero eso no funcionó acá”, se quejaron algunos militantes radicales críticos con Jure y Yuni. “Fue un error de apreciación decirle a Macri que se involucre cuando Jure tenía mala imagen”, ampliaron.

El candidato del peronismo, a su vez, fue algo más convocante que el radical. Hijo de un histórico dirigente del PJ de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas logró recuperar el caudal de votos que su partido había perdido a manos de la alianza del radicalismo con el juecismo, cuando Luis Juez apostó en 2008, cuando era intendente de Córdoba, apoyar la primera candidatura de Jure para ir por la intendencia riocuartense.

La buena relación que mantiene Mauricio Macri con el actual gobernador cordobés, Juan Schiaretti, puede explicar también por qué su apoyo al candidato radical en la elección de Río Cuarto no terminó de torcer el voto en favor de Cambiemos. El beneficio para los votantes del sur de la provincia es doble: apostaron al candidato del oficialismo local que a su vez está de buenas migas con la Nación.

Sin embargo, este punto parece generar las primeras rispideces en la UCR. “Que Macri haya privilegiado la relación institucional con Schiaretti cayó muy mal, sobre todo en los intendentes, porque los recursos los maneja la provincia y es absolutamente discrecional”, comentó un dirigente del sur de la provincia con contacto con los referentes locales del radicalismo.

No es que se va a producir un quiebre, pero si no le prestan atención va a empezar a haber problema con la territorialidad”, señaló.

Si los resultados del recuento provisorio se confirman, Unión por Córdoba obtendría el 61% de las 18 bancas en el Concejo deliberante, mientras que la UCR se quedaría con 7 y el local Partido Respeto obtendría una.