El campo se reunió con el FMI y le pidió que impulse una baja en las retenciones

La cúpula de la Sociedad Rural Argentina mantuvo hoy un encuentro con la misión del organismo, y mostró su preocupación por el bajo incentivo del Gobierno para liquidar exportaciones.

Los enviados del Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvieron hoy un encuentro con la cúpula de la Sociedad Rural Argentina (SRA), y el tema impositivo, con las retenciones en el centro de la escena, ocuparon la mayor parte de la charla.

Los directivos rurales le manifestaron a la directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozak; el jefe de la misión del FMI para la Argentina, Luis Cubeddu y el representante residente del FMI en el país, Trevor Alleyne, que la presión fiscal que soporta el sector "juega en contra de la producción, pero también de las necesidades de la Argentina".

Según precisó a El Cronista Daniel Pelegrina, titular de la SRA, justamente se intentó dejar en claro que las retenciones generan el efecto contrario al que el Gobierno busca.

"No suena lógico pensar que con ese nivel de impuestos se pueda pensar que los productores se volcarán a exportar, y mucho menos con la brecha cambiaria que existe. Sin dudas estamos hablando de un impuesto muy distorsivo", apuntó Pelegrina.

Al respecto, el directivo sostuvo que "en casi todas las actividades la presión fiscal llega al 50% en promedio pero, en el caso de la soja, debemos sumarle el 33% de las retenciones. Realmente es una locura".

Este efecto, dicen los productores, también se hará sentir en la incorporación de nuevas tecnologías a los procesos productivos, lo que tendrá un efecto inmediato en la capacidad del sector para producir, lo que terminará golpeando en sus posibilidades exportadoras, justamente lo que el Gobierno quiere impulsar.

"Está demostrado que toda vez que se eliminaron o se redujeron los derechos de exportación, aumentaron rápidamente los volúmenes de producción y de empleo asociado, además de producirse un efecto multiplicador hacia otros sectores", aseveró.

Además, indicó que "sin derechos de exportación y su devastador efecto distorsivo, se va a recaudar más por mayor generación de riqueza y la economía asociada que motoriza todo el interior".

Pero para el Gobierno el tema de las retenciones hoy no es discutible. Entiende que son clave para el bienestar de la caja oficial, y que el incremento de la liquidación de las exportaciones se debe dar de forma natural, y más allá de incentivos impositivos.

Para el FMI, mientras tanto, la postura no es tal vez tan estricta en cuanto a si bajar o no las retenciones, aunque tampoco entiende que sea una gran idea poner en marcha medidas que jueguen en contra de la capacidad recaudadora de la Argentina.

En octubre último ingresaron al país por esta vía divisas por u$s 1.715 millones, un 4% por debajo de las cifras del mes anterior.

Según pudo saber El Cronista, en los primeros días de noviembre se alcanzaron los u$s 660 millones, por lo que las expectativas -tanto en el agro como en el propio Gobierno- apuntan terminar, al menos, en equilibrio respecto de períodos anteriores.

Sin embargo,  todavía se está viendo una reducida participación en las exportaciones de los productores de soja, por lo que algunos son cautos a la hora de realizar previsiones, aunque como punto positivo destacan la baja en la brecha cambiaria que se venía dando en la cotización del dólar, lo que estimula las ventas.

Este ingreso de divisas fue clave para el Gobierno en el manejo del mercado cambiario de los últimos días en el que -hasta ayer- se había achicado la brecha cambiaria. Ese dinero fue el que le permitió al Banco Central, por ejemplo, realizar en los primeros cinco días hábiles compras netas por u$s 179,1 millones.

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